Brasilia. La Armada de Brasil dijo este jueves que detectó una fuga de petróleo costa afuera, cerca del estado de Espirito Santo, en el último de una serie de derrames que han generado dudas sobre la seguridad de una masiva expansión de la capacidad de producción de crudo del país.

La Armada dijo que envió un equipo para investigar y que no tenía una estimación inmediata sobre la magnitud del derrame.

Los trabajadores que volvían a sus hogares luego de trabajar en los pozos costa afuera dijeron que había una mancha de petróleo de casi un kilómetro de longitud en el océano, cerca a la plataforma P-57 operada por la petrolera estatal Petrobras, reportó el diario Folha de Sao Paulo.

La instalación P-57 opera en el yacimiento Jubarte, situado a unos 85 kilómetros de la costa de Brasil. Jubarte produjo 186.000 barriles de petróleo por día en febrero, o casi un 8% del total de Brasil, según la Agencia Nacional de Petróleo (ANP), el regulador brasileño.

Jubarte es el cuarto mayor yacimiento de petróleo de Brasil. Cuando se le suma gas natural, el bombeo del campo equivale a 198.000 barriles equivalentes de crudo por día (boepd).

Petrobras planea invertir casi US$225.000 millones en cinco años para triplicar la producción a cerca de seis millones de bpd al 2020. La mayor parte de ese petróleo provendrá de los yacimientos mar adentro que se sitúan cerca de los estados de Rio de Janeiro y Sao Paulo.

En noviembre, un derrame en el campo Frade, ubicado al sur de Jubarte, alentó demandas civiles en busca de una compensación millonaria por daños y cargos criminales contra Chevron, que opera el yacimiento; Transocean, su contratista que realiza las perforaciones; y 17 de los empleados de ambas compañías.

Chevron y sus socios en el yacimiento decidieron cerrar la producción en Frade después de que se detectaron nuevos derrames en marzo. Frade produjo 64.000 barriles de petróleo por día en febrero, dijo la ANP. Chevron y Transocean niegan haber actuado mal.

Chevron posee un 52% de las acciones de Frade y Petrobras un 30%. Un grupo japonés liderado por Inpex y Sojitz Corp cuenta con el remanente.

Un funcionario de prensa de Petrobras dijo que no tenía comentarios al respecto.

La ANP declaró que funcionarios no estuvieron disponibles de inmediato para hacer comentarios.

Por su parte, Ibama, la agencia de protección ambiental de Brasil, no atendió llamados en busca de comentarios.