Aunque su crecimiento en 2016 fue de un 2%, Marriott es hoy la mayor firma hotelera del globo, con presencia en 124 países y una mirada de optimismo hacia el futuro, especialmente en el segmento del lujo. Para su CEO, Arne Sorenson, la cifra no es mala ni buena: es solo indicativa de un mercado que en los últimos años ha tenido altos y bajos.

"Cuando ves el resto del mundo hay distintos rendimientos de los mercados, dependiendo del comportamiento de sus economías, y todos enfrentan desafíos, pero el año que tenemos se ve bien porque hay un crecimiento mayor en los viajes de turismo y negocios. Nuestra hoja de ruta es abrir un nuevo hotel cada 14 horas, por tres años. Son obviamente grandes números que nos energizan, pero también representan un desafío, porque todos nos van a estar mirando", explica.

Un nuevo hotel cada catorce horas fue un anuncio que Sorenson realizó durante la inauguración de la más reciente estrella de la cadena: el Marriot Marquis Houston. Uno de sus proyectos más ambiciosos en la ciudad de mayor crecimiento económico en los EE.UU.

Proyectos como este no aparecen todos los días, reconocen los ejecutivos de la cadena: son muy grandes y muy caros, pero también absorben una masa laboral relevante. En el caso del Houston Marquis, su construcción demoró tres años, pero la idea nació mucho antes.

"Marquis" es la designación que se les otorga a las propiedades de Marriott International que se encuentran en el centro de las ciudades y ofrecen los niveles más altos de comodidad, tecnología, servicio personal, instalaciones de reuniones y amenidades de primera categoría. "Vemos solamente unos pocos Marquis en los próximos años. Las decisiones se hacen en el largo plazo; este estará acá (Houston) por muchas décadas y va a funcionar extraordinariamente bien", explica optimista el CEO de la cadena.

El estándar del Marquis es, justamente, de lujo y enfocado en los negocios. Actualmente, Marriott International cuenta con ocho marcas de lujo en 65 países, entre las que se cuentan The Ritz-Carlton, St. Regis, W Hotels y JW Marriott. "Apreciamos la naturaleza e individualidad de cada marca y su ubicación. Actualmente, tenemos 180 hoteles de lujo en proyecto, lo que representa 20 nuevos países que abarcan desde Islandia y Nepal, a México y Filipinas. Tenemos cuatro veces más marcas de lujo que nuestro más cercano contendiente y creemos que el mercado para el lujo seguirá creciendo, tanto desde una perspectiva económica como desde una mayor conexión emocional con las personas", precisa Sorenson.

Parte relevante del crecimiento proyectado en la región latinoamericana será en México. Pero también están dispuestos a incursionar en mercados más alternativos, como Ecuador, Bolivia y Venezuela, nación que ha mostrado un rostro convulsionado en los últimos meses.

Es que Houston se perfila como una atractiva ciudad para hacer negocios y turismo. Según la cámara de comercio local, Houston First, la urbe, es un 11% más barata que otras grandes ciudades estadounidenses. Es un ambiente seguro para criar niños y amable con la tercera edad, con una de las ofertas en salud más relevantes del continente. Todo ello la ha transformado en la ciudad con mayor crecimiento de la última década, aumentando en un millón sus residentes que también son de diverso origen: 6% asiáticos, 17% afroamericanos, 36% latinos y 40% blancos.

Por eso es que la ciudad necesitaba este espacio, ratificó el alcalde demócrata de Houston, Sylvester Turner, durante su apertura. "(El Marquis) vuelve a nuestra ciudad exponencialmente más atractiva para las conferencias y eventos más prestigiosos del mundo", expresó.

Aperturas en marcha

Marriott International Inc. se transformó en la cadena de hoteles más grande del mundo luego de la publicitada adquisición de Starwood Hotels and Resorts, en septiembre de 2016. Con ella, Marriott agregó la operación de naciones latinoamericanas y caribeñas como Argentina, Uruguay, Paraguay, St. Maarten, Bonaire y Cuba a su patrimonio, completando 31 propiedades y nueve mil habitaciones en casi la totalidad de los países del continente, desde México hasta Chile, pasando por Haití, las Islas Vírgenes y Aruba.

A nivel global, su portafolio incluye más de 6 mil propiedades, con 30 marcas hoteleras en más de 124 países y territorios, además de una capitalización de mercado superior a los US$34 mil millones.

Parte relevante del crecimiento proyectado en la región latinoamericana será en México, país donde la cadena se muestra optimista y confiada en la reactivación, proyectando la apertura de 44 unidades al 2022. La empresa tendrá ahí nuevos hoteles en Guanajuato, Culiacán y Los Cabos, para así alcanzar el centenar de instalaciones. "México es de nuestros mercados más importantes en Latinoamérica y está creciendo muy bien", destaca el directivo. Pero también están dispuestos a incursionar en mercados más alternativos como Ecuador, Bolivia y Venezuela, esta última una nación que ha mostrado un rostro convulsionado en los últimos meses.

Pero para Sorenson el clima político no es un impedimento para la inversión. La razón es que en la industria hotelera los proyectos son de largo plazo y de largo alcance. Y por otra parte, son incursiones que se realizan con el apoyo de uno o más socios locales. "Nuestras decisiones se toman pensando en el largo plazo; son inversiones de muchas décadas y lo que está pasando en 2017 puede incidir (coyunturalmente), pero hay un poder en viajar, en crear economías, juntar a las personas y nosotros estamos interesados en ese aspecto", comenta Sorenson.

-¿Cree que se verán afectados por la política migratoria de Trump?

-No realmente. Lo que pase en 2017 y años siguientes (con las políticas migratorias) no lo sabemos aún. Pero con el tiempo la gente hará la cosa racional y eso es reconocer que los viajes, el turismo, generan mejoras económicas, encuentros, empleos y EE.UU. sabrá llegar a una situación en la que haya resuelto sus problemas migratorios, pues está en sus intereses -reconoce pragmáticamente.