Del transporte compartido, al envío de comida. Así lo ven desde Uber, la empresa internacional que cobró notoriedad mundial al proporcionar a sus clientes una red de transporte privado, y que hoy se sumerge en el transporte de comida o UberEats, que ya produjo repercusión en sus competidores más cercanos.

Aprovechando la red de movilización con la que ya cuenta en Chile, dio inicio a este nuevo modelo de negocios que enlaza más de 200 restaurantes asociados y siete comunas dentro de la región metropolitana. Felipe Contreras, gerente de Comunicaciones Corporativas de Uber, comentó sobre esta nueva participación que "estamos muy felices por la recepción que hemos logrado en estos primeros días de funcionamiento, pues hemos reafirmado que llegamos a abrir un abanico nuevo de posibilidades".

Contreras se refiere a que desde ahora un chileno podría solicitar a través de UberEats sus alitas de pollo preferidas o la pizza habitual, solo accediendo a esta aplicación complementaria de su servicio de automóviles privados, donde repartidores y conductores se unen para satisfacer los antojos de los clientes.

El arribo del servicio no dejó indiferente a nadie dentro de la capital chilena -UberEats ya se encuentra disponible en países como EE.UU, Canadá, Australia, China y México-, sobre todo porque su arribo supone cambios en la industria local del reparto a domicilio, donde existe un actor consolidado como la empresa Pedidos Ya, claro dominador del sector de delivery de comida, con una presencia en seis regiones, ocho millones de descargas y más de 1.000 restaurantes asociados a la aplicación.

La nueva jugada de Uber cambia también el modelo de negocios tradicional de este sector, en cuanto a la relación con los repartidores. Esto se refleja en que junto con sumar bicicletas como medio de despacho, Uber Eats funciona igual que el servicio de transporte de pasajeros, es decir, quienes se inscriban como repartidores podrán conectarse a la aplicación cuando quieran y por el tiempo que estimen conveniente.

Y la respuesta de Pedidos Ya no se hizo esperar en el país. El mismo día en que la nueva aplicación (diciembre pasado) inició sus operaciones, la compañía comunicó a su clientela que durante el mes los gastos de envío serían totalmente gratuitos para 230 restaurantes.

En América latina, el país más destacado para UberEats hasta ahora es México, donde a fines de 2017 cumplió un año de operaciones. Su crecimiento ya ha alcanzado presencia en más de siete ciudades, y posee una flotilla de más de 7 mil repartidores.

A nivel global, UberEats está operativo en 29 países, 120 ciudades y gestiona alimentos de más de 65.000 restaurantes.