San José. Expertos reunidos en Costa Rica en la XXVIII Semana Internacional del Café (Sintercafé) aseguraron hoy que el futuro del café en latinoamérica está en aprovechar sus variedades genéticas para ser capaces de producir en ambientes hostiles.

La producción del café actualmente se está viendo amenazada por el cambio climático y por enfermedades como el hongo de la roya y el "ojo de gallo", por lo que para los expertos es una necesidad buscar un solución para los efectos del futuro.

"No sabemos si el año que viene va a ser seco o muy húmedo, no sabemos cuál hongo nos atacará, pero para todo eso necesitamos desarrollar plantas resistentes y variedades que solventen estos problemas, que sean más productivas", dijo a Efe el presidente del Instituto Costarricense de Café (Icafé), Ronald Peters.

Para el experto se deben aprovechar los recursos genéticos que tiene la especie, para producir en ambientes hostiles, tanto para los pequeños productores como para las grandes industrias.

"En la agricultura, así como en todo negocio, hay que seguir innovando, necesitamos enfrentar los problemas que tenemos, puede que necesitamos más fertilizantes, pero tenemos que transferir todos esos conocimientos al productor para que se pueda atender mejor el cultivo", expresó Peters.

Con el objetivo de coordinar acciones para enfrentar las amenazas del cambio climático y enfermedades cerca de 500 productores, tostadores, importadores y compradores discuten las ideas y proyectos que permitan mejorar la economía y la calidad de este grano, en el marco de Sintercafé, evento que finalizará el sábado.

Según el gerente de operaciones de Grupo ECOM en El Salvador, Ernesto Telles, los retos del futuro del café están en producir nuevas variedades pero también en que los gobiernos latinoamericanos brinden apoyo financiero para diversificar el grano.

"El incentivo básico y principal es el financiamiento, no estoy hablando de regalos ni subsidios. Con el dinero se colabora a que exista empleo, se mantenga el parque cafetero, que la producción siga produciendo y que se trabaje en soluciones para la falta de agua", indicó Telles a Efe.

El salvadoreño explicó que los incentivos permiten que las personas en las zonas rurales permanezcan en sus tierras y que los gobiernos deben tener "políticas definidas" y "honestas" que conlleven a desarrollar un país.

"Las personas deben encontrar una respuesta a sus necesidades en sus propios lugares, y la producción de café es un cultivo que permite eso. El café en Centroamérica es una columna vertebral que no puede desaparecer", añadió Telles.

Con el objetivo de coordinar acciones para enfrentar las amenazas del cambio climático y enfermedades cerca de 500 productores, tostadores, importadores y compradores discuten las ideas y proyectos que permitan mejorar la economía y la calidad de este grano, en el marco de Sintercafé, evento que finalizará el sábado.

Cafetaleros y empresarios de Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Alemania, Indonesia, Italia, México, Holanda, Perú, Rusia, España, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Costa Rica discuten los desafíos del sector.

Durante Sintercafé se llevan a cabo seminarios, talleres y giras a fincas cafetaleras, en las cuales se impulsa mejorar las relaciones comerciales y de transferencia tecnológica a nivel mundial de este grano.