excelsior.com.mx. El consejo de administración de Mexicana de Aviación, encabezado por Gastón Azcárraga Andrade, dejó un pasivo laboral superior a US$300 millones y afectó a más de 8.500 empleados.

Miguel Ángel Yúdico, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación y Servicios Similares (SNTTTASS) recordó que los exempleados denunciaron en 2012 ante la Procuraduría General de la República (PGR) el incumplimiento en el pago del pasivo laboral adquirido cuando se concretó la venta de la empresa, en diciembre de 2005.

Según el contrato de compraventa, Grupo Posadas, que pagó US$165 millones por la aerolínea, se comprometió a hacerse cargo del pasivo laboral por US$265 millones, los contratos de arrendamiento de aviones firmados hasta entonces y otras deudas.

“Ese pasivo no incluye todas las percepciones que se detuvieron tras el cese de operaciones de la aerolínea”, dijo.

Destacó que este es uno de los principales problemas a los que se enfrentan los trabajadores debido a que el fideicomiso que se creó con la venta de Mexicana MRO y otros activos apenas alcanza para liquidar entre 15% y 20% del pasivo laboral.

Así, los ex empleados únicamente recibirían tres meses de sueldo pese a que muchos cuentan con una antigüedad hasta de 30 años y que podrían recibir un mínimo de 7.500 pesos (US$567).

“Los trabajadores enfrentan problemas de una liquidación por debajo de lo que esperaban después de que la aerolínea lleva tres años y medio sin volar”.

Agregó que la propuesta que se realiza para liquidar a los trabajadores está basada en lo que calculó el juzgado sobre los últimos tres meses en que los trabajadores operaron los pendientes pero cuando Mexicana ya no contaba con aviones en 2010.

“Hay una gran diferencia de lo que es el pasivo laboral a lo que en realidad se quiere pagar a través del fideicomiso.”

Cabe recordar que, con el fin de que Mexicana MRO no fuera a la quiebra, acreedores como Bancomext, Banorte y el Aeropuerto Internacional de México (AICM) decidieron capitalizar su deuda de modo que la Base de Mantenimiento pueda ser vendida y con ello liquidar a los exempleados.

Panorama adverso

La salida de Mexicana de Aviación ha generado diversos problemas entre los trabajadores como el desempleo, migración, de salud, entre otros.

Daniel Alba, expiloto de la firma, relató que en 2010, tras 32 años de servicio, se preparaba para su jubilación. Fue entonces cuando cesaron las operaciones.

Desde entonces ha intentado colocarse en el mercado, sin embargo, su edad ha sido uno de los principales impedimentos. “Los pilotos de Mexicana tenemos la experiencia pero para algunos, el obstáculo es la edad”.

El capitán dijo a Excélsior que intentó enrolarse en una aerolínea china, sin embargo, sus casi 60 años se lo impidieron.

“Los ahorros que tenía para mi jubilación me los terminé en estos últimos tres años y aún estamos en la incertidumbre.”

Fuentes cercanas indicaron a este diario que el problema con los pilotos a jubilarse es que el fideicomiso que se tenía para su retiro alcanzaba apenas para 64 pilotos pero a lo largo de estos tres años y medio, la cifra asciende a entre 80 y 90. Además de que esa misma cuenta ha dejado de percibir ingresos.

Según datos de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, a raíz de este caso han dejado el país casi mil pilotos capacitados.

Los sobrecargos jubilados han realizado un plantón en los mostradores de Mexicana en el Aeropuerto de la Ciudad de México desde hace más de un año con el fin de que sus depósitos mensuales regresen.

Los exempleados han insistido con la juez del concurso mercantil, Edith Alarcón Meixueiro, para que les adjudique los bienes intangibles de la aerolínea como rutas, slots (horarios de aterrizaje y despegue), marcas y permisosj para que los exploten y lograr una liquidación más equilibrada, pero esta lo rechazó.