Buenos Aires. Las obras del Gasoducto del Noreste (GNEA) presentan retrasos y avances parciales desde que se encargaron los trabajos a la estatal Enarsa en 2007, pero constituyen un “tema prioritario” a incluir en la elaboración del Presupuesto Nacional 2017, que se elevará al Congreso en septiembre próximo.

Autoridades del Ministerio de Energía ratificaron, la “certeza sobre la prosecución de una obra que no había sido incluida en el presupuesto nacional” y que sufre “marcadas demoras en los niveles de inversión de infraestructura”.

La postergación de trabajos, con respecto a lo programado, se relacionó asimismo con las condiciones climáticas y las precipitaciones excepcionales que azotaron la región del noreste desde principios de año.

En 2010 se estableció la adecuación y ampliación de la traza provisoria, y se incorporó el Este de Salta y las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones y Santa Fe, a fin de posibilitar -una vez finalizadas las redes domiciliarias- la provisión de gas natural a 3,4 millones de personas.

El proyecto contempló originalmente una inversión de 2.375 millones de dólares para construir 4.144 kilómetros de gasoducto (el troncal, de 1.468 kilómetros, y el resto para conectar 168 localidades), con una capacidad de transporte de 11,2 millones de m³/día adicionales destinados al consumo residencial e industrial.

En Salta, el gobierno prosiguió con los controles e inspecciones ambientales y formuló intimaciones a la empresa ante la falta de respuesta, tras la paralización de las obras del GNEA, el 4 de diciembre pasado.

Si bien el tema contractual y de ejecución es competencia del Estado nacional, el secretario de Energía de Salta, Marcelo Juri, destacó a Télam su "preocupación por el impacto social que tiene la paralización de los trabajos debido a la pérdida de fuentes laborales”.

El funcionario detalló que al Estado salteño le atañe la cuestión ambiental a través de relevamientos, informes de monitoreo y el trabajo coordinado de gestión sobre el manejo de residuos peligrosos.

Los incumplimientos detectados motivaron distintas intimaciones y, ante la falta de respuestas, se están tomando las medidas correspondientes, reveló el secretario de Energía salteño.

José Luis Parrino, secretario de Gas y Energías Convencionales del gobierno de Santa Fe, dijo a su vez que las obras en la provincia “avanzan de modo normal y de acuerdo con el cronograma”.

“De esas etapas, dos tendrían que estar terminadas este año: la del gasoducto troncal Sauce Viejo, hasta Vera, y los ramales de derivación que alimentarían a Candioti, Laguna Paiva y Helvecia, entre otras localidades”, precisó el funcionario a esta agencia.

La tercer etapa concluiría a mediados de 2017 y es la que sale de Emilia, alimenta a San Cristóbal y llega a Tostado, precisó Parrino.

"Con precisión -aseguró- el avance de obra, de no mediar ninguna otra circunstancia, si sigue a este ritmo, se va a concluir en el plazo establecido".

Luego, desde Vera hasta Florencia viene trabajando otra empresa, a muy buen ritmo, y se terminará en el segundo semestre del año próximo.

Parrino dijo que “por otra parte avanzamos en los gasoductos regionales que desarrollamos nosotros, y que partirían del GNEA el año que viene, una vez que este habilitado el sistema".

En Chaco, en tanto, el gobernador Domingo Peppo confirmó a Télam que la obra en el tramo correspondiente “mantiene el ritmo y se trabaja con absoluta normalidad”.

Debido a la situación de la obra en Salta, Peppo dialogó con responsables de la ejecución del emprendimiento y dijo que recibió la respuesta de que “tienen la orden de seguir trabajando y de terminar en tiempo y forma”.

Peppo remarcó que el avance de la obra tiene “un nivel importante”, gracias a “una inspección muy rigurosa y trabajo de calidad”.

En Formosa, en tanto, las obras principales del Gasoducto del Noreste en los tramos licitados -unos 500 kilómetros a la vera de las rutas nacionales 81, 86 y 11- continúan “aunque con un ritmo menos sostenido”, según fuentes del gobierno local.