Bogotá. La minera canadiense Gran Colombia Gold, actualmente el mayor productor subterráneo de oro y plata del país andino, informó que su campo de exploración Mazamorras fue atacado por desconocidos que incendiaron edificios y causaron daños considerables.

La compañía, que cuenta con seis minas subterráneas en operación en Colombia, dijo que ni empleados ni contratistas resultaron heridos por el ataque que se registró cerca al municipio de Berruecos, en el departamento de Nariño, en el suroeste colombiano.

La Dirección General de la Policía afirmó que el ataque fue producto de una asonada de habitantes de la región que se oponen al proyecto aurífero.

Gran Colombia sostuvo que está evaluando la magnitud del daño y el efecto que tendrá en su programa de perforaciones que actualmente se desarrolla en la propiedad.

La minera informó también que Mazamorras no es una propiedad productora, y que el daño no afectó a la producción de sus propiedades Segovia y Marmato, ubicadas en los departamentos de Antioquia y Caldas, respectivamente.

El ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas, lamentó el incidente.

"Es un hecho, una acción totalmente reprobable y rechazable. Estamos tomando las acciones pertinentes para restablecer la operación en la mina, para identificar a los responsables y prevenir en el futuro esas actividades", declaró el funcionario.

Colombia experimenta un auge en la inversión destinada a la exploración y explotación de hidrocarburos y minería por unas mejores condiciones de seguridad, que se lograron por una ofensiva militar que obligó a la guerrilla izquierdista a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.

Sin embargo, en los últimos meses la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reinició sus ataques contra el sector petrolero, que también ha sido afectado por una ola de protestas de comunidades que reclaman a las compañías mayor inversión social y en obras de infraestructura.