La falta de dinero en efectivo en Argentina, y que ha obligado a las autoridades de ese país a solicitar la importación de papel moneda desde Brasil para paliar el déficit, ha producido el aumento en el uso de las tarjetas de crédito y débito en ese país desde diciembre de 2010.

De acuerdo a una investigación realizada por el diario argentino La Nación, el consumo con tarjetas de crédito, que venía creciendo hasta noviembre de 2010 a un ritmo del 30% interanual, saltó en diciembre al 40% y en lo que va de enero de este año trepó al 50%.

Similar fue el comportamiento de los usuarios de las tarjetas de débito. El uso de esta modalidad venía registrando un alza del 45% hasta noviembre de 2010, pero aumentó al 70% en los primeros días de enero de este año.

En términos de montos, el sector estima que el negocio de las tarjetas de crédito en Argentina tranzó US$5.213 millones anuales en 2010, mientras el negocio de las compras de débito movió US$1.489 millones.

Además, hasta septiembre del 2010, según datos del Banco Central argentino, eran 21,6 millones las tarjetas de crédito que circulaban en el país, cerca de un millón y medio más que en diciembre de 2009, mientras las de débito contabilizaban 19,4 millones, medio millón más que a fines de 2009.