Oslo.  El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en China y otras naciones emergentes está erosionando la histórica responsabilidad de los países ricos en el calentamiento global, lo que podría complicar las conversaciones de la ONU en México este mes.

Washington dice que un injusto "Muro de Berlín" separa a un grupo de 40 países industrializados, que deben reducir sus emisiones drásticamente para el 2020, de otras naciones lideradas por China, que sólo son forzadas a contener el aumento de sus emisiones para esa fecha.

Los analistas creen que hay pocas probabilidades de poner fin a esta división, consagrada en la Convención Climática de 1992, en parte porque el propio Washington no está liderando la iniciativa de los recortes, cuyo objetivo es evitar más inundaciones, olas de calor, sequías y aumento de los niveles del mar.

En las conversaciones climáticas anuales de la ONU en Cancún, que se llevarán a cabo entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre de este año, se prevén llamados más insistentes para reconocer una nueva escala de responsabilidades que refleje la creciente influencia de países como China, India y Brasil.

"Las emisiones de los países en desarrollo, sobre todo de China e India, están en la parte superior del rango" proyectado en un reporte de la ONU del 2007, que es la principal guía para los gobiernos, dijo Niklas Hoehne, consultor climático de Ecofys.

"Pero si se lo analiza en términos de las emisiones per capita, la historia sigue siendo muy diferente. China está cerca del promedio mundial", agregó.

Crecimiento estelar. El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en muchas naciones emergentes, causado por el rápido crecimiento económico, que a su vez está reduciendo la pobreza, contrasta con una caída en muchos países ricos, a raíz de la crisis económica.

De acuerdo a la Convención de 1992, 40 naciones industrializadas en el Anexo Uno, con un quinto de la población mundial, deben reducir las emisiones primero porque han fomentado el calentamiento global mediante la quema de combustibles fósiles desde la Revolución Industrial.

A medida que pasaron los años, su proporción en las emisiones totales fue cayendo.

El enviado climático estadounidense Todd Stern dijo en un discurso el mes pasado que se necesitaba un "nuevo paradigma" debido a que las naciones desarrolladas ahora representan sólo el 45% de las emisiones mundiales, una proporción que se prevé que caerá al 35% en 2030.

Según Stern, China ha superado a Rusia como el segundo mayor emisor en toda la historia detrás de Estados Unidos y ha eclipsado las emisiones per capita de Francia.

Pero varios analistas dijeron que sus declaraciones eran prematuras.

"Es un poco pronto" para hablar de un nuevo marco de responsabilidades, sostuvo Susanne Droege, jefa de investigación en temas globales del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad.

La experta dijo que Washington quería desviar la atención de su fracaso para legislar los recortes en las emisiones, centrándose en la futura generación de emisores.

La promesa del presidente Barack Obama de cumplir con las reducciones podría quedar archivada luego de los triunfos de los republicanos en las elecciones legislativas.