Dada la drástica caída de la manufactura de autopartes, muchas de las empresas del sector han tenido que reducir sus labores a dos o tres días a la semana, así como extender las vacaciones colectivas a parte del personal como alternativa para paliar la crisis surgida por la escasez de materia prima para la producción a raíz de la suspensión de la entrega de divisas.

“La situación es bastante difícil porque muchas empresas no disponen de materiales para laborar”, afirmó Omar Bautista, presidente ejecutivo de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotrices (Favenpa), quien además destacó que por un lado la parálisis que vive la industria ensambladora afecta a las empresas que producen partes para ese nicho, mientras que las dedicadas a producir piezas para el mercado de reposición se han visto afectadas por la carencia de materia prima tanto nacional como importada.

El vocero destacó que la situación tiende a complicarse en virtud de que las ensambladoras aún no han recibido las autorizaciones para el material de ensamblaje importado para vehículos (Meiv), lo que les impide conocer la cantidad de automóviles que pudieran estar produciendo este año para hacer las solicitudes de piezas a los autopartistas.

“Mientras no se entregue el Miev y se asignen los dólares será difícil saber cuánto podrán producir nuestros afiliados”, dijo Bautista, quien agregó que la tabla de salvación que representó el año pasado el mercado de reposición ha tenido serias dificultades por la falta de materia prima importada, así como de productos petroquímicos, hierros y aceros especiales que elaboran empresas del Estado.

En tanto, la Cadivi no ha liquidado a afiliados a Favenpa US$198 millones.

Cabe recordar que, de acuerdo con estimaciones del gremio, la industria de las autopartes ocupa directa e indirectamente a cerca de 60.000 personas.

Caída segura. Aunque el directivo de Favenpa no quiso pronunciarse sobre las perspectivas del sector para este año, es bueno recordar que en 2013 la industria de autopartes redujo sus colocaciones en 5%, como consecuencia de una baja de 30% en las ventas para el mercado de equipo original (ensambladoras).

Esta fuerte caída -que fue similar a la sufrida en la producción nacional de vehículos- estuvo compensada por el alza de 11% en las colocaciones para el mercado de reposición (repuestos).