El gabinete ministerial aprobó el proyecto de la Ley de Juegos de Lotería y de Azar, mismo que plantea crear un impuesto para los operadores del sector y otro para los jugadores. El documento será remitido a la Asamblea Legislativa para su respectivo tratamiento.

“Con esta normativa se busca llenar el vacío jurídico que se tenía en materia de juegos de azar y lotería”, afirmó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, en rueda de prensa ofrecida en el Palacio de Gobierno.

“Se establece la posibilidad de que los departamentos y los municipios tengan sus propias loterías, pero por supuesto, el Gobierno central también puede realizar loterías a nivel nacional”, indicó la autoridad de Estado.

Explicó que el proyecto está dividido en dos cuerpos. El primero, detalló, señala las competencias que va a tener el Gobierno nacional, el departamental y el municipal en la determinación de la regulación de los juegos.

“Se establece la posibilidad de que los departamentos y los municipios tengan sus propias loterías, pero por supuesto, el Gobierno central también puede realizar loterías a nivel nacional”, indicó la autoridad de Estado.

En su segundo cuerpo, agregó Arce, el proyecto de norma dispone la creación de dos nuevos impuestos: el Impuesto al Juego (IJ) y el Impuesto a la Participación en el Juego (IPJ).

El primero, señaló, “tiene por objeto gravar la realización de juegos de azar, sorteos y las promociones empresariales. Es un impuesto directo que alcanza al operador y que tiene una alícuota (porcentaje o tasa de impuesto) del 30% y del 10% en el caso de promociones empresariales”.

El ministro aclaró que el tributo excluye a los juegos de lotería y azar, así como los sorteos organizados por entidades con personería jurídica, o sin ella, cuando los recursos obtenidos sean destinados en su integridad a objetivos de beneficencia o asistencia. “Este impuesto apunta básicamente al juego de azar lucrativo”, dijo Arce.

En cuanto al IPJ, será la persona que acuda a las casas de juego quien lo pague, precisó el ministro. “Es un tributo directo que afecta al jugador y que tiene una alícuota del 15%. La responsabilidad del cobro recae sobre el operador en su calidad de agente de percepción del impuesto”, añadió.

Según el director ejecutivo de la Lotería Nacional de Bolivia (Lonabol), Marco Antonio Cárdenas, actualmente las casas de juego pagan al Estado el 15% de sus ingresos brutos que perciben. Sin embargo, recordó, “ahora funcionan sin ninguna normativa, la Lotería no tiene facultades ni atribuciones para hacer nada, sólo en mérito a los contratos (de operación) que fenecen en su mayoría el 2012”.

Acerca de los ingresos que el Estado obtendrá por los dos nuevos impuestos, Arce señaló que el 100% de la recaudación por el cobro del IJ se destinará al Tesoro General de la Nación (TGN). En el caso del IPJ, acotó, el proyecto dispone la siguiente coparticipación tributaria: 70% para el TGN, 15% para la Gobernación y 15% para el municipio. Del monto que irá al Tesoro, agregó, el 70% irá al Ministerio de Salud para fines de beneficencia, salubridad y fomento al deporte.

Recaudación esperada. El Gobierno calcula que con la creación de los dos impuestos, el Estado logrará una recaudación anual de cerca de 200 millones de bolivianos (cerca de US$28,5 millones). Así lo informó el ministro de Economía, Luis Arce, quien señaló que la cifra contempla las actividades de juego detectadas actualmente y los ingresos para el TGN, los departamentos y los municipios.

Lotex destaca proyecto de regulación. La empresa Lotex Bahití SA calificó como positivo para el sector el proyecto de Ley de Juegos de Lotería y Azar aprobado por el Órgano Ejecutivo, en el sentido de que establece reglas claras para todos los operadores.

“Creemos que cualquier ley que regularice las actividades de todas las empresas, porque existen muchas que son ilegales, nos favorece a todos. Mientras existan reglas que todos deban cumplir, es conveniente para los operadores y para los usuarios”, dijo a La Razón el asesor jurídico tributario de Lotex, Javier Castedo.

El proyecto de norma crea el Impuesto al Juego (IJ), dirigido a las casas de juego y con un porcentaje del 30%. “Estamos analizando (el tema) porque no conocemos el texto íntegro del proyecto de ley, pero por las declaraciones del Ministro de Economía, creemos que si ese 30% es un pago único al juego que viene a sustituir el pago a la Lotería sería correcto”, señaló Castedo.

Lotex, complementó, opera 16 salas de juego en todo el país, por las cuales el año pasado pagó entre $us 4 y 5 millones a la Lotería (15% sobre sus ingresos brutos).

A decir del director ejecutivo de la Lotería, Marco Antonio Cárdenas, en Bolivia existen cuatro empresas dedicadas al juego: Lotex, Star Mirage Games, Jet Games y Corhat Bolivia SA. Las mismas, detalló, operan aproximadamente 45 salas de juego legales.

Según Cárdenas, hay además locales ilegales que funcionan con licencias otorgadas por las alcaldías. Ante la falta de una ley, agregó, la Lotería no entrega licencias. Si el proyecto de ley se aprueba, dijo, las empresas ilegales deberán cerrar o registrarse ante el ente público previsto en la norma