La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) notificó a diversos agentes económicos (aerolíneas) por su probable responsabilidad en prácticas monopólicas absolutas en el mercado de la prestación de servicios al público de transporte aéreo de pasajeros con origen y destino en territorio nacional, lo que supondría que hubo arreglos o combinaciones para fijar o manipular tarifas, oferta y demanda o dividirse la participación de mercado.

Aeroméxico y Volaris difundieron el viernes pasado que ya fueron enterados de la investigación, que inició por oficio la Unidad Investigadora de la Comisión en febrero del 2015, y que colaborarán con la autoridad presentando sus argumentos de defensa, aunque ambas firmas aseguraron que la indagatoria fue por hechos que habrían ocurrido en la década pasada.

Volaris precisó que las probables prácticas monopólicas ocurrieron entre abril del 2008 y febrero del 2010 y que “la multa máxima establecida en la Ley Federal de Competencia Económica vigente al momento en el que, conforme al dictamen, presuntivamente se cometieron las conductas por parte de las aerolíneas involucradas es de aproximadamente 4.6 millones de dólares”. Durante dicho periodo, además de Aeroméxico, Volaris, Aeromar, Interjet, Viva Aerobus y Magnicharters aún operaba las empresas Aerocalifornia, Aviacsa, Avolar y Grupo Mexicana de Aviación, que quebraron durante esos años. Incluso, el extracto del inicio de investigación, publicado en abril del 2015 señala “la posible realización de conductas de prácticas monopólicas absolutas previstas por el artículo 9º de la Ley Federal de Competencia Económica, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de diciembre de 1992, cuya última reforma fue publicada en el DOF el 9 de abril del 2012, disposición vigente al momento en que posiblemente se realizaron las conductas que dan origen a esta investigación”.

Las prácticas aéreas. Debido a que Aeroméxico y Volaris son las únicas dos empresas públicas, la tarde del viernes dieron a conocer las notificaciones recibidas por la Cofece y, en ambos casos, señalaron sus primeros argumentos de defensa:

“Aeroméxico es una empresa comprometida con generar beneficios para los consumidores en un entorno de competencia libre y justa, por lo que este tipo de prácticas son inaceptables y contrarias a los valores y Código de Conducta de la aerolínea” y “Volaris es una empresa comprometida con el cumplimiento a las leyes y con el desarrollo a las condiciones de competencia en el mercado”.

En el caso de Aeroméxico, en su informe anual del 2016, donde hacen referencia a la investigación, menciona que un resultado (final) desfavorable derivado de cualquier investigación de la Cofece “podría afectar significativamente nuestra reputación, negocio, capacidad de operar, capacidad de mantener el número y calidad de las operaciones que se efectúan actualmente”.

En tanto, la segunda informó el viernes que en el supuesto de que la resolución definitiva ordene la imposición de una multa a Volaris, ésta no tendría un efecto adverso en el desempeño de la compañía, no obstante, resulta imposible predecir la posición final de dicha autoridad ya que el procedimiento se encuentra en trámite.