Buenos Aires. El gobierno argentino ordenó este martes a la filial local de Royal Dutch Shell anular un aumento de precios dispuesto días atrás, dijo la agencia estatal de noticias Télam, en momentos en que las autoridades buscan detener la creciente inflación.

Shell dispuso un incremento en los precios de los combustibles de hasta 3,6% a partir de este lunes 31 de enero, según datos oficiales.

El gobierno apeló a la llamada Ley de Abastecimiento, con el fin de regular el precio y flujo de los combustibles y frenar los precios de la gasolina y el diésel.

No hubo nadie inmediatamente disponible en Shell para hacer declaraciones.

El gobierno apeló a la llamada Ley de Abastecimiento, con el fin de regular el precio y flujo de los combustibles y frenar los precios de la gasolina y el diésel, dijo Télam citando a fuentes de la Secretaría de Comercio Interior.

Desde fines del 2001, cuando Argentina sufrió la peor crisis económica de su historia, las tarifas de combustibles están prácticamente congeladas, mientras que las tarifas de servicios públicos registraron escasas alzas.

El gobierno busca combatir la escalada de precios, que según estimaciones privadas subieron un 25% el 2010, con políticas intervencionistas y control de precios.

La Ley de Abastecimiento, aprobada en la década de 1970, impone sanciones a empresas que no suministren un producto en forma normal e incluso dispone penas de prisión para quienes incumplan sus disposiciones.