Wellington. Un creciente derrame de petróleo desde un buque de carga dañado envió nuevos cúmulos de fueloil a una de las playas más populares de Nueva Zelanda este martes, en el peor desastre ambiental del país en décadas.

El Rena, que tiene bandera de Liberia y capacidad de 47.230 toneladas, ha estado varado en un arrecife a doce millas náuticas de Tauranga en la costa este de la Isla Norte de Nueva Zelanda desde que encalló la semana pasada.

Las aguas agitadas imposibilitaban los intentos de estabilizar el buque, haciendo que fuera peligroso estar en la embarcación.

Las autoridades dijeron que habían escapado hasta 300 toneladas de las 1.700 toneladas de combustible pesado del buque.

Los responsables ubicaron letreros de color amarillo brillante en las playas que advierten a los bañistas que se alejen y que no coman alimentos marinos.

"La situación en los próximos días, desde una perspectiva ambiental, empeorará significativamente", dijo el ministro de medio ambiente, Nick Smith, en una sesión informativa.

"El gobierno está determinado (...) a hacer todo lo posible para minimizar el daño ambiental de lo que ahora está claro que será el peor desastre ambiental de Nueva Zelanda en muchas décadas", agregó.

Las playas largas y doradas del distrito son un imán para los surfistas y las aguas de la zona tienen reputación internacional para la pesca.

"La gente está furiosa por el hecho de que esto pueda haber pasado en nuestra puerta y realmente podría arruinar una de las mejores playas en la zona", dijo un residente, Jim Kohu, a Reuters.

Equipos de limpieza colocaron recipientes y grandes bolsas de plástico para juntar los cúmulos que trae la marea, mientras se sumaban voluntarios para ayudar, con bolsas de supermercado y palas.

En algunas entradas del puerto se han puesto barreras para mantener el crudo fuera de los humedales y del hábitat silvestre. Murieron alrededor de 50 aves de mar y los equipos de naturalistas limpiaron y trataron a 20 más contra la contaminación petrolera.