Montevideo. Autoridades portuarias uruguayas descartaron hoy que el cierre del amarradero argentino de La Paloma, frente al puerto uruguayo de Nueva Palmira y donde recalaban muchos remolcadores que usaban esa terminal, pueda interpretarse como "un ataque" hacia su país por el gobierno argentino.

Según indicó a Efe Álvaro Llanes, responsable de la terminal portuaria, la decisión de la subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de Argentina no debe interpretarse "como medidas contra Nueva Palmira" y que fueron tomadas por "irregularidades" detectadas en el operador privado que trabajaba en La Paloma y que entorpecían la seguridad de la navegación.

Ante la imposibilidad de operar en La Paloma, Llanes explicó que se están estudiando otras alternativas para las embarcaciones, como la utilización de los 48 amarres que la Administración Nacional de Puertos (ANP) posee en el puerto de Nueva Palmira, el uso de amarres privados en Sauce o el desvío de las embarcaciones hacia el puerto de Fray Bentos.

Llanes recordó que en noviembre de 2013, Argentina limitó también el tamaño de los convoyes que circulaban por la hidrovía sobre el río Uruguay con destino al puerto de Nueva Palmira, aunque descartó que esa medida pueda relacionarse con la reciente resolución.

Sin embargo, el presidente de la ANP, Alberto Díaz, calificó como "preocupante" la nueva restricción argentina, según recoge hoy el diario uruguayo El País.

Díaz mantuvo hoy una reunión con el ministro de Transporte, Enrique Pintado, y el canciller uruguayo, Luis Almagro, para abordar este asunto, de cara a una próxima reunión con el canciller argentino Héctor Timmerman, prevista para la pasada semana y finalmente aplazada sin fecha.

Cada mes ingresan al puerto de Nueva Palmira 200 barcazas procedentes de Paraguay, y la mitad de ellas hacen escala previa en el amarradero de La Paloma.

En total, Nueva Palmira mueve 11 millones de toneladas de mercancías al año, un 45% de ella granos procedentes de Paraguay.

Esta traba se suma ya a las impuestas por Argentina al uso de puertos uruguayos que han incrementado las tensiones entre los Gobiernos de ambos países.

A finales del año pasado, Argentina prohibió el transbordo de mercancías de su país en puertos que no tengan acuerdos de reserva de cargas, como los uruguayos, lo que generó una pérdida del 40% en el trabajo del puerto de Montevideo.

Estos temas, entre otros muchos de la relación bilateral, iban a ser tratados el pasado jueves en una reunión entre los cancilleres de ambos países, Luis Almagro y Héctor Timmerman, que fue cancelada a última hora.

Los presidentes de ambos países se reunieron a finales de enero en La Habana y acordaron bajar el tono a sus cruces, que incluyen, además de los temas portuarios, el largo conflicto por la planta de celulosa de la empresa finlandesa UPM (exBotnia), entre otros.