Quito. Las relaciones de cooperación petrolera entre Ecuador e Irán van tomando forma a través del proyecto de explotación del campo Dobokubi, que está ubicado en la franja del Orinoco venezolano.

En mayo pasado, la gerencia de Petroecuador confirmó al asambleísta Cléver Jiménez (Pachakutik), luego de un requerimiento de información, que la empresa pública busca participar del 14% de las acciones de este proyecto.

La posibilidad de explotación de Dobokubi tiene sus inicios en diciembre del 2010, cuando la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la creación de una empresa mixta: Petrovenpersa, que tiene como aliadas a CVP, filial de Pdvsa de Venezuela, y Petropars de Irán. La primera con el 74% de participación y la segunda con el 26%.

La participación de Petroecuador sería del 14%, porcentaje que sería cedido por parte de Pdvsa apenas se constituya dicha empresa.

Según el informe enviado por la gerencia de EP Petroecuador en mayo pasado, aún no se ha constituido Petrovenpersa. Faltan algunos detalles, entre ellos el nombre. Petroecuador ha solicitado que se denomine Ecuavenpersa.

Entre los requerimientos que le ha puesto Pdvsa a EP Petroecuador para ser parte de la empresa mixta, está revisar y aprobar el contrato de constitución y establecer el contrato de compra venta de crudo.

Este contrato, según explicó el ex dirigente sindical petrolero, Fernando Villavicencio, es la contraparte de la entrega del campo Sacha a la empresa Río Napo en el 2009.

Para él, es un mal negocio para Ecuador, “porque entregamos un campo con 500 millones de reservas, de crudo liviano de 28 grados API, con una producción diaria de 50 mil barriles, a un costo de producción de US$7 el barril; a cambio de un campo de crudos pesados de 13 grados API, con apenas 260 millones de barriles de reservas, con una producción de 14 mil barriles al día, y por un monto de inversión de US$524 millones en 25 años”.

Villavicencio cuestionó que si el gobierno no tiene para invertir en Petroecuador, y en los campos ecuatorianos, no entiende una inversión millonaria en otro país, uno de baja producción. Lo considera un engaño “para permitir la entrada de compañías y capitales iraníes a América Latina y a Ecuador”.

En estos días, las sanciones a bancos y empresas que comercien con petróleo iraní, están por ejecutarse. Esto porque EE.UU. y la Unión Europea (UE) han considerado que Irán debe recibir sanciones por su plan nuclear.

Pese a estos problemas, Ecuador también acaba de anunciar la firma de un crédito otorgado por Irán, de US$400 millones para compra de derivados de petróleo de ese país. La relación con Irán, considerado un país que financia el terrorismo, fue una causal, a decir del gobierno, para que Ecuador sea incluido en la lista negra del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

Proyectos: Planes de estatal. Interés en Ecuavenpersa. La petrolera estatal Petroecuador se mostró interesada en ser parte del directorio de Ecuavenpersa. Tiene interés en abrir una oficina en Venezuela.

Alianza con compañía iraní. La empresa ecuatoriana también busca una alianza estratégica con la Nacional Iranian Oil Company (NIOC) para explotación de gas.