Avon reportó una caída más fuerte de la esperada en su utilidad trimestral afectada por débiles ventas y cargos por reestructuración, lo que derrumbaba las acciones del mayor vendedor directo de cosméticos.

La compañía sufrió de interrupciones en los servicios en Brasil, débiles resultados en Rusia y una abrupta caída en el número de mujeres que vende sus productos en China.

Inclusive la expansión de las ventas en América Latina, el mayor mercado de Avon, fue menor que en los tres trimestres anteriores del año.

Las ventas tampoco cumplieron con las expectativas y los costos fueron más elevados que lo esperado, dijo el analista de Stifel Nicolaus, Mark Astrachan.

El precio de la acción de Avon depende en gran medida de su capacidad de mejorar sus márgenes operativos "algo en lo que la compañía ha fracasado en los últimos años", dijo Astrachan en una nota a clientes.

Aun así, mantuvo su recomendación de "compra" para el papel, observando una oportunidad a largo plazo.

Avon ganó US$229,5 millones, o US$0,53 por acción, en el trimestre, menos que los US$269,4 millones o US$0,62 por acción, del mismo plazo del año anterior.

La compañía registró cargos por reestructuración de 58 millones de dólares, o 0,09 dólares por acción, en línea con lo que dijo la semana pasada.

La ganancia ajustada por las operaciones continuas bajó a US$259 millones o US$0,59 por acción, desde los US$293 millones, o US$0,68 por papel, del año anterior.

Analistas en promedio esperaban un beneficio de 0,67 dólares por acción, según Thomson Reuters I/B/E/S.

Los ingresos aumentaron un 1,3% a US$3.180 millones, incumpliendo la meta promedio de analistas de US$3.280 millones.