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Baja calidad y cantidad de arroz por plaga y sequía en Ecuador
Domingo, Mayo 18, 2014 - 18:27

Problema en espigas arroceras se presenta también en Colombia y Panamá, pero los agricultores no conocen qué lo provoca. Algunos señalan que se trata de hongos, virus y hasta de insectos que desmejoran la calidad fisiológica del grano.

Quito. Como operador de una máquina cosechadora, Édison Cabero ha ingresado en las últimas semanas a varios arrozales de recintos de Jujan y Simón Bolívar, en Guayas, para rdoecoger la producción de invierno.

Entre corte y corte ha palpado el desaliento de los productores por la baja producción. Pocos de los que dependen del invierno, asegura, han tenido un resultado alentador. La irregularidad de la estación invernal, que tuvo semanas secas, afectó los sembríos.

“Aquí, la cuadra bota 40 sacos de arroz, por esta zona hay unos que han recogido de 15 a 18 sacos. Al que mejor le ha ido está recogiendo 20”, dice Cabero.

Es martes 13 de mayo. Leonardo Orellana, del recinto El Tránsito, en Jujan, se lamenta. Consiguió 15 sacos menos de lo normal por hectárea “La sequedad me afectó. Justo cuando los arroces estaban en desarrollo dejó de llover y la cosecha se dañó”, afirma Orellana, tras indicar que invirtió $ 1.300 y recuperó $ 1.000.

La baja productividad no es el único problema en los cantones arroceros de Guayas y Los Ríos. También la presencia de plagas los afectó. Washington Piguave, quien cosechó 80 sacos en seis hectáreas, sostiene que hay espigas que brotaron vacías y otras, con granos manchados. “El arroz salió feo, con mala calidad”, asegura. Por eso recibió $ 28 por cada saco. El precio interno de la saca de 200 libras está en $ 34,50.

De hecho, los primeros arroces que llegaron a las piladoras en los últimos días de abril registraron esta afectación. Hasta esta semana, aunque en menor proporción, seguía arribando producto con manchas negras y amarillas. Y la calificación para recibir el producto se ha vuelto más exigente.

Este problema ya se ha presentado en Colombia y Panamá, pero los agricultores no conocen con certeza qué provoca esa coloración en la gramínea. Algunos alegan que se trata de hongos, virus y hasta de insectos chupadores que desmejoran la calidad fisiológica del grano.

Wilfrido Farfán, productor que sembró siete hectáreas de arroz, parte de la cual ha sido afectada por plagas y la sequía, cree que los ácaros están atacando los arrozales. “Eso hace que el grano salga negro y se come la semilla, queda solo la cáscara”, señala Farfán.

Ante ese escenario, los industriales han ajustado las previsiones iniciales que se estimaban para la presente cosecha de invierno.

Javier Chon, presidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), asevera que hasta ahora el resultado ha sido negativo. “Estamos calculando afectaciones del 25% de la cosecha invernal”, sostiene.

El empresario refiere que la cosecha de invierno debería andar en 508 mil toneladas de arroz pilado, pero se han cosechado aproximadamente 381 mil toneladas. Ello cambia las estimaciones de excedentes para este año agrícola y que eran de 220 mil toneladas. Ahora se proyectan 80 mil toneladas.

Pese a la afectación de la cosecha invernal, los industriales refieren que no habrá dificultades de abastecimiento porque el país tiene excedentes. Sin embargo, hay preocupación por la repercusión que puede haber en las próximas cosechas de verano si se registra el fenómeno El Niño.

Sembradores de las zonas arroceras también expresan su preocupación por las lluvias de los últimos días, pues estás afectarían a la gramínea que aún está por cosechar.

Autores

El Universo.com