El valor de las transacciones con tarjeta bancaria no reconocidas por los clientes o fraudes disminuyó de 18 centavos por cada US$100 en 1992 a cinco centavos por cada US$100 en 2011 a escala mundial, informó el director de Riesgo para América Latina y el Caribe de Visa, Jacinto Cofiño. 

La industria bancaria ha implementado acciones para prevenir, proteger y responder a los fraudes, entre ellas seguir el mandato de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para que en 2013 todas las tarjetas bancarias cuenten con un chip o microcircuito, lo que impedirá la clonación de los datos contenidos en el plástico.

Cofiño informó que los bancos establecidos en Brasil y México son los más avanzados en la implementación de esta regulación, dado que en México se tiene un avance de entre 80% y 100%.

Desde este año las pérdidas por transacciones ya son responsabilidad de los clientes que no han habilitado el chip en sus tarjetas en América Latina, mientras que en Estados Unidos esta condición aplicará hasta 2015.

Cofiño también abundó que en términos de prevención, el uso de tokens (llave electrónica) para ejecutar transacciones electrónicas permite que los bancos identifiquen operaciones riesgosas.

“En el comercio electrónico la información varía para cada transacción con chips integrados a tarjetas y el uso de tokens”, explicó el directivo al detallar el impacto de las acciones de prevención.

Y es que actualmente la mitad de los fraudes en todo el mundo se realiza a través del comercio electrónico o compras con “tarjeta no presente”.

“Hace doce años el primer problema era la falsificación”, acotó el director de Riesgo de Visa. 

Para efectos de los pagos en terminales, los chips sustituirán a las bandas que registran los datos de las tarjetas, lo que impedirá la clonación por este medio.

Además estimó que en diez años las bandas de todas las tarjetas bancarias serán sustituidas por los microcircuitos.