El titular de la Asociación de Propietarios de Estaciones de Servicios y Afines (Apesa), Ausberto Ortellado, y empresario del sector gas, indicó que el cambio de temperatura ya motivó un incremento de la demanda interna del gas licuado de petróleo (GLP), en aproximadamente 10%, lo que representan unas 500 toneladas más (500.000 kilos).

Consultado sobre las proyecciones para el nuevo mes que se inicia este martes, en materia de abastecimiento por parte de Argentina, que sigue siendo la única proveedora del combustible para Paraguay, respondió que para mayo las petroleras del vecino país informaron que los cupos del producto se mantendrían igual al comportamiento de abril.

“Seguramente tardarían de vuelta hasta mediados del mes de mayo para que la Secretaría de Energía del vecino país autorice los permisos de exportación a las petroleras argentinas, pero no se recortarían los volúmenes”, agregó.

Siguió diciendo que aún con el mayor movimiento de las ventas internas con la caída de la temperatura, la demanda oscilaría entre 6.000 y 6.500 toneladas en mayo (6 millones a 6,5 millones de kilos) y estiman que recién para junio y julio sobrepasaría este volumen.

Según las proveedoras del vecino país, acotó Ortellado, “por ahora” tampoco se registrarán aumentos en los precios al público. “Ni escasez ni aumentos en los precios se avizoran por el momento”, resaltó el importador.

Explicó que en medio del retraso de las habilitaciones registradas en abril, los importadores locales consultaron insistentemente a sus pares argentinos sobre las perspectivas para este nuevo mes y respondieron que la autorización de la exportación dada a YPF/Repsol era una buena señal, por lo que consideran que en mayo volvería a ser autorizada dicha empresa en proceso de expropiación por el gobierno argentino.

No obstante, existe temor en la provisión para los futuros meses, porque se anuncia un invierno duro, lo que implica que los argentinos usarán más, y si sólo exportarán sus excedentes, podríamos sufrir inconvenientes.