Asunción. “Conocemos que factores exógenos, que escapan al control de los agentes financieros, han generado una situación adversa a los pequeños productores de chía, afectando los intereses de un sector agrícola que opera en el sistema financiero”, destaca la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), en un comunicado.

Atendiendo la política de inclusión financiera que promueve el Gobierno Nacional, el sistema bancario se adhiere a la inserción productiva de familias rurales en el proceso de diversificación de la producción nacional. En tal sentido, los asociados de Asoban promovieron hace varios años la expansión de la red bancaria en todo el país.

Asimismo, el gremio considera equivocadas las pretensiones de condonación de intereses y deudas para cualquier sector de la economía, puesto que dicha medida podría ser confiscatoria, atenta contra el aumento del crédito financiero como instrumento para apoyar el crecimiento del consumo y la inversión, y podría inhibir la continua expansión de los servicios financieros que apoyan a todos los sectores que están pujando por el desarrollo del país, apuntan.

Productores agrícolas de la zona norte del país, del departamento de San Pedro, vienen presionando al gobierno en busca de la condonación de su deudas, azuzados por dirigentes políticos que tratan de ganar adeptos con promesas que implicarán sangría del presupuesto público.

La deuda de los productores de chía no figura en forma específica en los registros de la Superintendencia de Bancos, donde sí aparecen grandes rubros agrícolas, como soja, trigo, maíz, etc.

Referentes del sistema bancario estiman la deuda en casi de US$10 millones. Sin embargo, de los préstamos otorgados por el CAH desde enero de 2013, entre los que incluyen a productores de chía, que argumentan pérdidas por el bajo precio y piden condonación total, sólo unos 600 son morosos en la referida entidad financiera oficial, totalizando un monto de US$700 mil.