Berlín.- El Banco Central Europeo (BCE) debatirá la semana que viene si pone fin a sus compras de activos más adelante este año, dijo el miércoles el economista jefe Peter Praet, en un mensaje que apuntaría a preparar a los inversores para otra reducción de los estímulos.

Tras haber reanimado el crecimiento económico con un plan de compras de bonos sin precedentes de 2,55 billones de euros (US$3 billones de dólares), los miembros del BCE deben decidir cuándo finalizar el estímulo mientras se aleja la amenaza de deflación y el bloque vive su mejor racha de expansión en una década.

Aunque los integrantes del banco central regional están de acuerdo en que las compras deberían terminar este año, el presidente del BCE, Mario Draghi, ha evitado cualquier discusión formal sobre la retirada del programa a la espera de más señales de que el repunte de la inflación es sostenido.

Pero los comentarios de Praet, aliado cercano de Draghi, sugieren que el BCE está conforme con la aceleración de la inflación, lo que incrementa las probabilidades de que se concrete la decisión sobre el final del programa de estímulo.

"La próxima semana, el Consejo de Gobierno tendrá que evaluar si ha habido suficientes avances hasta ahora como para justificar una retirada gradual de nuestras compras netas" de activos, dijo Praet en sus declaraciones más recientes antes de la reunión de política monetaria del BCE la semana próxima.

Los rendimientos de la deuda de la zona euro subieron y el euro alcanzó un máximo de 10 días contra el dólar tras los comentarios de Praet, considerado como uno de los miembros más cautos del Consejo de Gobierno del BCE.

Algunos analistas vieron los comentarios como un indicio de que el BCE tomará la decisión en su encuentro del 14 de junio, pero otros creen que sería el puntapié inicial de un debate que se extenderá y culminará con una definición en julio.

¿Junio o Julio? - En los últimos años, el BCE ha concretado los cambios importantes en términos de política monetaria en dos pasos, con Draghi anunciando preparativos para una modificación en un encuentro y luego avanzando en ella seis semanas después.

Con todo, los comentarios de Praet fueron una señal clara de que cuando se tome una decisión, probablemente será una reducción gradual del programa de estímulo debido al progreso logrado en los criterios inflacionarios a los que apunta el BCE.

"Las señales que muestran la convergencia de la inflación hacia nuestro objetivo han estado mejorando, y tanto la fortaleza subyacente de la economía en la zona euro como el hecho de que tal fortaleza afecta cada vez más la formación de los salarios respaldan nuestra confianza en que la inflación alcanzará un nivel inferior pero cercano al 2 por ciento a mediano plazo", dijo Praet en Berlín.

"Las bajas expectativas del mercado sobre una expansión considerable de nuestro programa han ido acompañadas de expectativas de inflación que cada vez son más coherentes con nuestro objetivo", añadió.

Las compras, ahora reducidas a 30.000 millones de euros por mes, seguirán realizándose hasta finales de septiembre, pero los miembros del BCE han argumentado que se deberían retirar gradualmente en el transcurso de varios meses.