Santiago.- El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones chileno firmaron un convenio de cooperación técnica por US$3 millones para financiar los estudios de factibilidad del cable submarino de fibra óptica que busca conectar Sudamérica con la región Asia-Pacífico.

La iniciativa "permitirá conocer las posibilidades de trazado del proyecto, que posiciona a Chile como la puerta de entrada de datos a toda la región, y como un lugar atractivo para el emplazamiento de centros de procesamiento de datos que se conecten a esta fibra", señaló a la prensa la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt.

Este análisis proveerá las definiciones técnicas, legales, financieras y económicas necesarias para la construcción de un cable submarino entre ambos continentes, que permita constituir un sistema de integración digital para la región, declaró en un comunicado el ministerio.

Durante la ceremonia de firma del acuerdo, el presidente ejecutivo de CAF, Luis Carranza Ugarte, aseguró que "la existencia de mayor conectividad, junto con una mayor capacidad y confiabilidad de las redes, estimulará la digitalización en los procesos productivos, mejorando su eficiencia, un factor fundamental para el desarrollo sostenible de Chile y América Latina".

Carranza reiteró la importancia de promover proyectos de infraestructura de integración, "especialmente con Asia, un mercado estratégico para la región".

Desde el Gobierno chileno señalaron que se pretende conectar Sudamérica con el continente asiático mediante el despliegue de un cable de fibra óptica submarino, cuyo trazado potencial comprende una distancia aproximada de 24.000 kilómetros y su diseño inicial contempla al menos dos pares de fibra óptica, con una capacidad de transmisión acorde a los estándares actuales para este tipo de sistemas (10-20 Tbps).

De esta forma, se busca transformar a Chile en un "hub" digital, lo que se complementa con el despliegue de fibra terrestre en los distintos pasos fronterizos a lo largo del país, y de manera interna, con los proyectos Fibra Óptica Nacional (FON) y Fibra Óptica Austral (FOA) duplicando la capacidad existente.

El Gobierno chileno licitará el estudio la próxima semana y espera contar con los primeros resultados en el segundo semestre de 2019, para luego constituir el consorcio a cargo de iniciar la construcción del cable en 2020.

La primera autopista digital entre Sudamérica y Asia mejorará la confiabilidad de redes y el desarrollo del capital humano; aumentará la competencia; facilitará las condiciones para la ubicación de centros de procesamiento de datos y atenderá la demanda futura de servicios de la cuarta revolución industrial y big data, entre otros.

Este proyecto liderado por Chile ha recibido el respaldo de Argentina, Brasil y Ecuador.