Elevar en forma imprudente la compra de bonos del Gobierno por parte del Banco de Japón podría perturbar a los mercados financieros, dijo el gobernador Masaaki Shirakawa, con lo que señaló la disposición del Banco Central a mantener el curso tras aliviar la política monetaria el mes pasado.

Shirakawa también dijo que pese a la incertidumbre política en Grecia, el riesgo de que los problemas de la crisis de deuda soberana de Europa provoque una caía económica global es menor ahora que el año pasado.

En abril, el Banco de Japón alivió su política monetaria al aumentar las compras de bonos del Gobierno en 10 billones de yenes (US$125.000 millones) bajo su programa de compra de activos para inyectar más dinero a la economía y sacar al país de la deflación.

El Banco Central ya compra enormes cantidades de bonos del Gobierno, dijo Shirakawa en una entrevista con el periódico Asahi, que advirtió que aumentar en forma imprudente esa cantidad podría dar a los mercados la impresión de que está monetizando su deuda y provocar un repentino salto en los rendimientos de los bonos.

"Esperamos evaluar cuidadosamente el impacto (sobre la economía) de las medidas de alivio monetario que hemos adoptado hasta ahora", declaró en la entrevista publicada el domingo.

Shirakawa dijo que el Banco de Japón mantendrá su política monetaria ultra laxa. Sin embargo, remarcó que algunos problemas no pueden ser resueltos con la política monetaria, como la población que envejece rápidamente, el llamado a la desrregulación y reformas estructurales por parte del Gobierno.

También reiteró la necesidad de que Japón persiga reformas fiscales para reducir su enorme deuda pública, que es el doble en tamaño a su economía de 5 billones de dólares y es la mayor entre países avanzados.

El primer ministro, Yoshihiko Noda, ha puesto en riesgo su carrera política con al aumento del impuesto sobre las ventas para ayudar a financiar los crecientes costos de salud de la sociedad de más rápido envejecimiento en el mundo.

Sin embargo, aún enfrentará una batalla cuesta arriba a la hora de aprobar proyectos de ley necesarios a través del Parlamento dado que muchos legisladores están preocupados del daño potencial a la frágil economía.

Shirakawa advirtió que la pérdida de confianza en las finanzas de Japón podría llevar a ventas de bonos del Gobiernos que dejarían a los bancos japoneses con enormes pérdidas en sus tenencias de bonos, dejándolos renuentes a aumentar préstamos y por lo tanto dañando a la economía.

"Es mi responsabilidad como gobernador del Banco Central decir claramente que es importante para Japón mantener su sustentabilidad fiscal", declaró Shirakawa al ser consultado si el fracaso a la hora de aprobar proyectos de ley para elevar impuestos agitará a los mercados financieros.