La Caixa Económica Federal, el banco de crédito inmobiliario del Gobierno brasileño, anunció hoy la apertura de un plan para la dimisión voluntaria de 10.000 personas, con el que pretende ahorrar 1.800 millones de reales (US$577 millones) hasta 2018.

El anuncio lo hizo el presidente de la Caixa Económica, Gilberto Occhi, que aseguró que hay unos 30.000 funcionarios que podrían apuntarse al plan, todos ellos con al menos 15 años de trabajo en la compañía.

El banco ofrece a quien se inscriba al plan de dimisión voluntaria 10 remuneraciones base del empleado, además de otras verbas de recisión.

En los últimos meses, la mayoría de las empresas estatales brasileñas lanzaron planes de dimisión voluntaria, que entre 2015 y 2016, tuvieron la adhesión de 37.626 funcionarios en 11 empresas estatales.

Otro banco estatal, el Banco do Brasil, pretende cortar hasta 18.000 puestos de trabajo, con el que ahorraría 3.7980 millones de reales (US$1.210 millones) anuales, y que incluye la reestructuración de agencias.