Buenos Aires. El Banco Macro, segunda mayor entidad financiera privada de capital argentino, prevé un incremento de un 40% en su cartera de crédito en el 2011, mientras apunta a expandir sus negocios en el bloque Mercosur, dijo este miércoles su presidente, Jorge Brito.

Los préstamos del banco sumaban unos US$3.125 millones a fin del 2010, con una baja morosidad del 2,1%, en un país donde el crédito representa un 13% del Producto Interno Bruto (PIB), una de las tasas más bajas de la región.

Brito dijo que el bajo endeudamiento de las familias argentinas permite proyectar un crecimiento de los préstamos, indicando además que espera el ingreso de más bancos extranjeros al sistema financiero local, especialmente desde Brasil.

Agregó que "recién este año posiblemente ingresemos en un par de países del Mercosur (con el negocio bancario). Como cotizamos en Bolsa, no puedo decir nada más", dijo en referencia al bloque que, junto con Argentina, integran Brasil, Uruguay y Paraguay.

Brito se manifestó contrario a crear un nuevo banco estatal argentino de fomento al desarrollo, un proyecto recurrente en el país, ya que sostuvo que esa función la podrían cumplir con eficiencia las entidades bancarias si contaran con ayuda gubernamental para abaratar el crédito para la inversión.

"Hay empresarios que están expresando que vuelva el Banade (Banco Nacional de Desarrollo), y yo digo que cada uno de los bancos puede serlo. Tiene que haber un Estado Nacional dispuesto a subsidiar esa tasa que pueden pagar (...) Vemos que hay muchos empresarios que no buscan crédito blando a largo plazo, buscan directamente no pagar el crédito", dijo.

Banquero influyente. El titular del Banco Macro es visto en el mercado financiero local como un ejecutivo con gran acceso al Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, al que elogia por la expansión de la economía local, que el año pasado creció más de un 9%.

Argentina celebrará en octubre elecciones presidenciales y se espera que Fernández compita por un nuevo mandato. Brito dijo que espera que la economía se expanda entre un 6% un 6,5% en el 2011.

Además, se mostró optimista sobre que el Gobierno logre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la elaboración de un índice nacional de inflación que restaure la confianza en las desacreditadas estadísticas públicas.

Brito también criticó al foro de acreedores nucleado en el Club de París por no acordar rápidamente con Argentina las condiciones de pago de una millonaria y antigua deuda incumplida.

"Acá hay un tema político, no entiendo la posición" del Club de París, sostuvo Brito, quien expresó que como banquero no entiende que un acreedor se niegue a aceptar ofertas de un deudor que quiere ponerse al día con sus obligaciones.

Argentina busca un acuerdo con el club que nuclea a países industrializados para saldar una deuda en cesación de pagos desde 2001/2002 de al menos US$6.500 millones.

El banquero consideró que sería adecuado que Argentina retorne a los mercados voluntarios de deuda con una emisión global cuando logre reducir el riesgo país medido por la banca JP Morgan a unos 250 puntos básicos desde las actuales 530 unidades.

Nuevos jugadores. Tras la crisis del 2001 y 2002, cuando Argentina cayó en una gigantesca cesación de pagos por unos 100.000 millones de dólares tras confiscar depósitos bancarios de ahorristas, el sector financiero local lentamente recupera prestigio y volumen de negocios.

"Veo como muy probable que algún banco extranjero compre a alguno nacional, es posible que vengan otros jugadores, no solamente al sector financiero sino también a otros. Las mayores posibilidades que veo es por el lado de Brasil", agregó Brito.