Pablo Bedoya, copropietario y Vicepresidente Ejecutivo del Banco Nacional de Bolivia (BNB), está acostumbrado a saltar obstáculos. No sólo porque viene de una familia estrechamente ligada a la equitación a nivel competitivo, sino porque ha hecho de su banco uno de los más importantes de Bolivia, sabiendo domar los cambios ocurridos en la última década de forma positiva y tomando con brío las riendas de la segunda entidad financiera privada más grande del país en volumen de activos.

Cuando el BNB se fundó, Bolivia aún tenía acceso al mar, el sustantivo Guerra Mundial estaba vacío de contenido y la ciudad de Santa Cruz de la Sierra tenía una población similar a la que hoy tienen Achacachi o San Ignacio de Moxos.

Durante este siglo y medio, en el país se han dado cambios sustanciales. Las ciudades se han urbanizado a marchas forzadas y se ha reafirmado el grupo demográfico considerado joven como un actor económico nada despreciable, pues una importante cantidad de la población pertenece a este segmento, estimándose que casi 3 millones de habitantes de Bolivia se encuentran entre los 15 y 29 años de edad, según la Encuesta Iberoamericana de Juventudes, preparada por la Cepal y otras instituciones. Precisamente el BNB entendió la importancia de esta masa crítica y de consumo, no sólo como el futuro del país, sino que transformó los casi 3 millones de habitantes, entre los 15 y 29 años de edad, en la base de su modelo de negocio actual.

Fue así que en 2010 arrancaron con una novedosa plataforma llamada Banca Joven, capaz de ofrecer a su nicho objetivo opciones de primeros créditos para vivienda y movilidad; préstamos al consumo y, en general, un importante incremento en la bancarización del país, en una década en la que los depósitos y las carteras han alcanzado niveles históricos, con los niveles de mora más bajos que se recuerdan.

Apenas cuatro años más tarde, Banca Joven ha logrado captar más de 200.000 clientes entre los 16 y los 35 años, apoyándose en agresivas campañas de comunicación que utilizan los nuevos lenguajes de su público objetivo: desde el uso de banca móvil accesible, tocando unos pocos botones, hasta una importante presencia en redes sociales, donde tienen tantos seguidores como las más destacadas bandas de rock o los periódicos más leídos del país. Todo ello ha supuesto un fuerte revés al resto de los bancos, que han reaccionado tarde al movimiento del jinete más rápido del hipódromo.

Tomándose en serio la alocución romana del veni, vidi, vici de Julio César, el BNB llegó para atender tres frentes: investigar qué productos para jóvenes circulaban por otros países, cómo era el mercado local y qué servicios podían hacerse a la medida del contexto nacional, partiendo de la necesidad de educar a un segmento relativamente poco iniciado en asuntos financieros, pero con gran potencial de captación.

Estos fueron algunos de los logros que llamaron la atención del jurado de los premios beyondBanking, impulsados por la División de Mercados Financieros del Departamento de Financiamiento Estructurado y Corporativo del BID y entregados durante la Asamblea Anual de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Interamericana de Inversiones celebrada en Busan, Corea del Sur. Así fue que el jurado determinó la concesión del Premio en la categoría AccessBanking por su contribución a un sector parcial o totalmente desatendido por el sistema bancario nacional hasta entonces.

En dicha reunión, año tras año se congregan representantes de las economías de América Latina y el Caribe para discutir prioridades y negociar alianzas que impulsen el desarrollo económico de la región, lo que hace del evento un escaparate envidiable para demostrar productos y servicios novedosos.

BeyondBanking reconoce desde hace cinco años a las entidades que encajan con lo que denominan banca de futuro, un modelo de negocio bancario que combina rentabilidad financiera con el retorno social y medioambiental, y que persigue principios como transparencia, responsabilidad e integridad, respetando el medioambiente y las comunidades donde opera.

Los premios abarcan áreas como el fortalecimiento del gobierno corporativo y la transparencia (premio clearBanking), el estímulo a la igualdad de género y la diversidad (premio equalBanking), la promoción de la alfabetización financiera (premio learnBanking), la adaptación y respuesta a los efectos del cambio climático (premio planetBanking), la mejor acción en inversión socialmente responsable (premio socially responsible/impact investment), el referido a las NTICS (connectBanking) y el impulso a estrategias de bancarización (premio accessBanking), categoría en la que ha destacado el BNB.

En años anteriores se han destacado otros reconocimientos a instituciones bolivianas, como en 2011 al fortalecimiento del gobierno corporativo y la gestión del riesgo a cargo del Banco de Crédito de Bolivia; y en 2014, el BancoSol, con sus canales de acceso alternativos mediante agencias móviles, el portal transaccional para microfinanzas, banca móvil y cajeros externos en comercios de barrio.

Además, este año el BNB también ha sido finalista en la categoría clearBanking gracias a sus avances en materia de transparencia informativa y de sostenibilidad empresarial, emprendida desde hace nueve años en base a la metodología del Global Reporting Iniciative, con lo que demuestra que es un banco maduro, clásico digamos, pero que está acostumbrado a adaptarse al lenguaje y necesidades de sus receptores tan rápido como sea posible, ya sea a través de un celular, yendo al cine con ellos, o etiquetando una foto de su interés en Facebook.

Los llamados Millennials o Generación Y piden paso, y comienzan a tomar decisiones serias. Es hora de darles crédito y hablarles su mismo lenguaje.

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-¿Cómo ve, en el día a día, a los jóvenes que se van incorporando al mercado laboral y buscan una primera vivienda a través de Banca Joven.

-El tener la primera vivienda propia es un acontecimiento transcendental y marca un hito en la vida de una persona, más aún si esta es joven. Por esa razón, cuando desarrollamos Banca Joven BNB concebimos la idea no sólo desde un punto de vista crediticio, sino, también, desde la perspectiva de la inclusión financiera y la de generar las mejores condiciones para facilitar el trance de adquirir una vivienda a los potenciales compradores jóvenes. En consecuencia, veo con mucha satisfacción que los jóvenes accedan a créditos de vivienda y que el Banco Nacional de Bolivia S.A. sea la mejor alternativa para hacerlo.  

-¿Se ve algún impacto en emprendimientos de negocio, emprendedores creativos o innovadores?

-Sin duda alguna, los jóvenes son innovadores y creativos, y muchos de ellos son emprendedores. Considero que el emprendedor como tal es un activo valioso para una sociedad y, en mayor medida, en aquella de países donde las condiciones no están dadas para que desarrollen sus proyectos y sus causas.  Debido a la oferta diversa de productos financieros, los emprendedores se aproximan cada vez más al banco para plantear sus iniciativas y buscar financiamiento; un claro ejemplo de ello es el progreso que han tenido nuestras líneas de negocios BNB Crecer PyME para el pequeño y mediano emprendedor y empresario y Tu Amigo BNB MyPE para el micro emprendedor.

-¿Cómo debería ser visto, por el empresariado local, el desarrollo de servicios para sector joven de la población?

-Debe ser visto con un  enfoque de progreso y de bienestar. El desarrollo de productos y servicios para los jóvenes, además de favorecerles y de contribuir al progreso del país, significa una oportunidad de negocio para las empresas de diferentes rubros, porque los jóvenes –aun teniendo un poder adquisitivo limitado– generan demanda económica al consumir y comprar. A la postre, los jóvenes son la base económica y social de un país y son ellos los que serán los futuros clientes.

-¿Cómo ve el futuro inmediato cuando organismos como el FMI prevén una importante desaceleración en la región?

-El banco tiene la práctica de planificar su accionar a mediano y largo plazo, y ese ejercicio incorpora diferentes escenarios en función al ciclo económico por el que atraviesa el país, la región y el mundo. El banco está consciente de las nuevas proyecciones a la baja que han dado a conocer los organismos internacionales, y considera que Bolivia tiene las condiciones para sobrellevar una coyuntura que, estimamos, no será desproporcionada en  su impacto respecto al potencial que tiene nuestro país.