Lisboa. El Banco Portugués de Inversión (BPI), el segundo mayor del sector privado luso, anunció este miércoles ganancias de 40,5 millones de euros en el primer trimestre del 2013, 3,1% más que en el mismo periodo del 2012, comunicó al mercado la entidad.

Después de registrar unas pérdidas récord del ejercicio de 2011 -principalmente por el impacto de la deuda griega- y regresar a los beneficios en el 2012, el banco obtuvo resultados por debajo de lo que estimaban los analistas.

El BPI, participado por el español CaixaBank en casi un 40%, también comunicó que anticipó al Estado portugués el reembolso de otros 100 millones de los 1.500 que le había concedido como préstamo destinado a su capitalización y procedente del rescate financiero a Portugal, por lo que los fondos públicos en el banco se reducen a 900.

El índice de solvencia Core Tier I de la entidad mejoró un punto porcentual y se situó en el 9,6% a finales de diciembre, según las reglas de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), por encima del 9% mínimo exigido, expuso el banco dirigido por Fernando Ulrich.

Los recursos obtenidos por el BPI del Banco Central Europeo (BCE) sumaban 4.000 millones de euros, 200 menos que a finales del último trimestre del 2012.

Según el banco, su crédito en riesgo subió a los 1.253 millones, que representa el 4,7% de su cartera total de crédito.

El margen financiero del BPI bajó del 6,7%, hasta los 73,4 millones, mientras que el producto bancario subió el 18,2%, hasta los 344,6 millones.

El BPI, participado por el español CaixaBank en casi un 40% y por el grupo angoleño Santoro en cerca de un 20%, tiene fuerte presencia en Portugal, donde contabiliza cerca de 1,5 millones de clientes y más de 700 sucursales, y en Angola, antigua colonia donde la entidad tiene participaciones en varias instituciones financieras.