Bogotá. Según las bases definitivas del Plan Nacional de Desarrollo, el Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) realizarán un análisis integral del mercado de energía mayorista con el propósito de promover su profundización y liquidez. El documento añade que existe la necesidad de incluir en el sistema intermediarios financieros que promuevan la oferta de contratos bancarios para el cubrimiento del precio de la energía de corto plazo.

Esta iniciativa cobra gran relevancia en momentos en que la Superintendencia de Industria y Comercio adelanta una inspección a las oficinas de cinco generadoras de energía y que al parecer existe un cartel de precios de la energía, acusaciones que las agremiaciones del sector negaron.

Para Rodrigo Castellanos, gerente general de Derivex, la empresa que administra el mercado de derivados de commodities energéticas en Colombia, la fricción entre industriales y generadores de energía muestra una situación de iliquidez en el mercado de contratos. “Las últimas resoluciones expedidas por el Gobierno hablan de una mayor capacidad instalada para poder atender este problema. Vemos que en las bases del Plan Nacional de Desarrollo se dan señales claras para revisar el sistema en su conjunto y para aumentar la cantidad de agentes, permitiendo que el sector financiero pueda participar, lo que permitiría aumentar la liquidez”.

Alejandro Lucio Chaustre, director de Óptima Consultores, considera fundamental la llegada de los bancos al sector eléctrico siguiendo los pasos de Norteamérica, que es líder en este tipo de esquemas, y de Europa, especialmente los países escandinavos, donde también están muy adelantado en la implementación de nuevos intermediarios. “Si bien el sistema eléctrico en Colombia ha hecho un buen trabajo para que no tengamos racionamientos, tiene unas ineficiencias grandes en lo que se define como mercado, es decir, encontrar precios eficientes en cualquier momento del tiempo. Eso no pasa en nuestro país, y menos ahora que la industria reclama que no encuentra precios fijos para sus contratos”, dijo el experto, y agregó que la raíz del problema no tiene nada que ver con la capacidad de generación que tiene Colombia sino con la gestión de riesgo para fijar precios de largo plazo, “y esto se puede desarrollar en la medida que exista un mercado líquido y profundo de largo y corto plazo, cosa que no existe actualmente”.

El ingreso como intermediarios no sería sólo para los bancos. Algunas firmas comisionistas ven la oportunidad de entrar a este mercado, aunque advierten que la volatilidad transaccional de este commodity aumenta el riesgo. “Todos los intermediarios financieros deberíamos tener la capacidad de entrar, pero como es una materia prima que no se puede almacenar, eleva la volatilidad. Considero que podemos jugar un rol importante, pero debemos tener mucho cuidado en cómo hacerlo”, manifestó Juan Carlos Gómez, presidente de la sociedad comisionista Global Securities.

Junto a esta iniciativa gubernamental la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, en asociación con el Fondo para una Tecnología Limpia, está ayudando a los bancos colombianos a desarrollar programas de financiamiento de la energía sostenible. La financiación ayudará a las empresas locales que buscan financiar mejoras en la eficiencia energética, inversiones en tecnología limpia y proyectos de energía renovable.

De acuerdo con el gerente de Derivex, el país tiene actualmente una capacidad instalada de 16.000 megavatios (MW) y su máxima demanda es de 9.000 MW, “por eso debemos buscar la eficiencia del mercado con un parque generador que le permita al país atender sus necesidades de la mejor manera y ojalá con menos costos”. Agregó que los bancos podrán participar con mesas transaccionales “aprovechando oportunidades de arbitraje”.

Entre tanto, Alejandro Lucio concluyó diciendo que Colombia “no tiene un esquema eficiente de formación de precios eléctricos y los actores financieros, que son los que prestan la plata para los proyectos y asumen los riesgos de infraestructura, son fundamentales para que un mercado tenga precios”.