Quito. Promoción de líneas de crédito sostenibles, llamadas telefónicas a través de call center, oferta y colocación de tarjetas de crédito, planes de marketing, entre otras, han sido las estrategias de la banca este año para la colocación de crédito.

“No es cierto que la banca no ha querido prestar; sería absurdo pensar que quiera perder dinero y no hacer su negocio principal: captar dinero y colocarlo”, dice Julio José Prado, presidente de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca).

Esto, ante las declaraciones de varios funcionarios de Gobierno en el sentido de que las últimas medidas tomadas (incrementar el encaje del 2 % al 5 % y cambiar las reglas del fondo de liquidez, forzando a repatriar unos $ 580 millones a la banca) fueron para incentivar los créditos, porque el problema sería de demanda.

Según el Banco Central del Ecuador (BCE), los bancos privados han estado excesivamente líquidos. A tal punto que siete de ellos tenían unos $ 2.000 depositados en la entidad cuando por ley solo debían tener $ 500, según lo ha reportado su gerente, Diego Martínez.

José Ricaurte, vicepresidente de banca minorista de Produbanco, considera que la medida del encaje que significa inmovilizar un mayor porcentaje de los depósitos, no es compatible con el objetivo de dar mayor crédito, pues es menor el recurso que tiene disponible la banca para prestar. Además, explicó que traer mayor liquidez no resuelve el problema, que es falta de demanda.

Ricaurte asegura que Produbanco fue agresivo en la colocación de crédito en tarjetas incrementando el cupo y ofreciendo nuevas tarjetas, en un monto de $ 40 millones (20% más que el año anterior). También ofrecieron crédito automotriz, pero la respuesta fue modesta debido a la caída en ventas del sector. Se ofertó una línea a siete años para el sector productivo, entre otros.

Santiago Vayas, vicepresidente ejecutivo de Finanzas y Riesgos, Banco Pichincha, confirma que su banco ha buscado entender la necesidad de crédito de los clientes y colocarlos de manera segura. Un ejemplo es el crédito entregado a clientes en la zona afectada por el terremoto, ya que inclusive condonó deudas por $ 16 millones.

Asegura que en la última publicación sobre oferta y demanda de crédito del Banco Central, las empresas mencionan que no tienen financiamiento,  que se están financiando con sus propios recursos o que ya poseen un crédito.

La demanda de crédito de vivienda se contrajo en un 38 %; la de crédito productivo, en un 15 %; la de microcrédito, un 14 % y la de consumo, 4 %.

6.000 millones de dólares ha colocado la banca entre julio y octubre; la meta a diciembre es llegar a $ 10.000 millones.