Las instituciones financieras privadas coordinan la implementación del proyecto Dinero Móvil, del Banco Central del Ecuador (BCE), que convertirá al teléfono celular en una billetera virtual, aseguró la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE).

Su director, César Robalino, sostuvo ayer que los bancos “están programando implementar y desarrollar mejor el producto y están coordinando ya cada banco con las autoridades correspondientes”.

Según el BCE, el plan consiste en dólares que se encuentran almacenados en la billetera móvil del usuario y que pueden ser utilizados para enviar y recibir dinero, comprar mercadería, bienes de consumo masivo, realizar pagos de servicios básicos y recibir subsidios estatales a un costo bajo en el que no hace falta una cuenta bancaria.

Para la implementación del mismo se requiere la intervención de la telefonía móvil. Guido Duque, quien realizó una explicación de la implementación en otros países del proyecto, mencionó que la iniciativa solo funciona con la señal del celular y que no haría falta internet.

Agregó que el BCE tiene ya acuerdos con Telefónica y estaría por concretar con Claro y la CNT (Alegro) también se integraría. El Central actuaría como ente de control.

1001

Diego Borja, expresidente del BCE y quien impulsó el proyecto, dijo que la intención inicial era generar un sistema de dinero para personas que no tengan cuenta bancaria.

“Esto estaba en camino, incluso ya estaba la plataforma operativa culminada y lo que faltaba era crear el circuito comercial porque esto funciona en la medida en la cual un conjunto de actores comerciales y económicos se suman al sistema”, explicó hace unos días; pero, agregó que tenía “entendido que todo eso está parado”.

Para Édgar Peñaherrera, de la Asociación de Cooperativas, debe haber respaldo suficiente en recursos económicos y en tecnología para evitar cualquier tipo de fraude.

La ABPE considera que habría al menos dos ventajas para los usuarios: la seguridad, ya que supliría la necesidad de llevar dinero en efectivo para realizar transacciones y la conformación de una red de pagos desde compra de alimentos hasta giro de divisas.

Además, se produciría una inclusión financiera de ciudadanos que se encuentran en zonas donde hay limitación para el acceso al uso de productos y servicios financieros.

Borja precisó que se planteó el uso del sistema de pagos interbancarios, “que es una plataforma tecnológica muy grande que lo que se hacía es generarle una externalidad positiva para el país, que era usarla para que se incorporen cooperativas, pequeños negocios de economía popular y solidaria, además de los bancos privados”.

El Banco de Guayaquil tiene por su cuenta el proyecto Banca Celular, con el cual sin necesidad de internet en el teléfono móvil se puede acceder a los servicios de esa entidad.