Montevideo. Una ley anti-usura que rige en Paraguay desde agosto despertó la ira de los bancos que llegaron al extremo de amenazar con retirar las tarjetas de crédito del mercado.

La tasa de interés máxima pasó a ser del 14,87%, dejando atrás el promedio de 54% que afectaba principalmente a los paraguayos de menores recursos.

Para las instituciones financieras la ley 5.476 daña la viabilidad del servicio, por lo que ya quitaron varios beneficios a sus clientes.

Antes que rigiera la norma, el límite para las tasas de interés era del 54,22%, muy alto pero inferior al promedio de los últimos años.

Al votarse la ley en la Cámara de Diputados, en agosto, el legislador Edgar Acosta resaltó que los sectores más dependientes del dinero plástico son los que lo utilizan para "llegar a fin de mes".

Incluso, Acosta recordó que un representante del sector financiero "cometió el sincericidio de decir que solo van a ganar un poco menos".

El ministro de Hacienda, Santiago Peña, defendió la ley y la intervención oficial para que el servicio de tarjetas de crédito sea equitativo y conveniente para los bancos y el pueblo.

Peña calificó de "innecesaria" la amenaza de las entidades financieras de retirar el plástico del mercado y recordó el perjuicio que eso significaría para su negocio.

Los usuarios caerían muchas veces "en manos de usureros que cobran no solamente una tasa del 50%, entonces no es tampoco algo deseable".

"Lo que queremos que cada vez más los ciudadanos tengan acceso a productos financieros en el mercado formal donde el Estado pueda regular, pueda controlar, y que se defiendan sus intereses", sostuvo.

Peña se mostró dispuesto a desarrollar una mesa de diálogo en la que participen legisladores e instituciones financieras.

El objetivo es "encontrar una redacción que pueda permitir que los bancos sigan ofreciendo este servicio", afirmó.

Tasa negociada. El banco Itaú, que tiene el 39% del mercado de las tarjetas de crédito, comunicó esta semana que reducirá el límite de crédito disponible.

Así, el cliente con una línea de crédito de 4 millones de guaraníes (unos US$700) que utilizó en el mes solo la mitad, pasará a tener disponible al otro únicamente 2 millones de guaraníes.

Por otra parte, la Asociación de Bancos del Paraguay anuló varios beneficios para los clientes entre los cuales resalta la cancelación inmediata de las compras en cuotas sin intereses.

En una negociación, los bancos aceptarían una tasa del 30%.

"Nosotros perseguimos la autorregulación, pero con esa tasa se solucionarían gran parte de los problemas", dijo el presidente de la gremial que agrupa a los bancos, Gustavo Cartes.

"Siempre es bueno que todos los actores estemos sentados y conversando sobre estos cambios, porque si solo se hace con una de las partes luego que aprueban leyes que son inaplicables", argumentó el representante de los banqueros.

En una población de 6,6 millones de habitantes, el sistema financiero paraguayo cuenta con poco más de 1,6 millones de tarjetas de crédito.

Para el ministro de Industria y Comercio, Gustavo Leite, los topes de la tasa de interés de las tarjetas implica cuidar la economía de la gente.

"No es algo que inventó Paraguay y estoy convencido de que si ellos (los bancos) se sientan con las autoridades del BCP (Banco Central) y con los legisladores, se puede perfeccionar", expresó a la radio asuncena 650 AM.

Desde su punto de vista, "tenemos que ser pragmáticos, el Estado está para asegurar el bienestar de la población y en los casos en que no haya esa seguridad" el Estado "debe intervenir".