Washington. Ejecutivos de un banco suizo, identificada por fuentes como Credit Suisse, fueron acusados de ayudar a estadounidenses a evadir impuestos en su país en una amplia investigación sobre cuentas en el exterior.

Funcionarios estadounidenses están investigando a otros bancos después de que UBS AG en los últimos dos años pagó US$780 millones y accedió a entregar casi 5.000 nombres de cuentas al gobierno de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo ante los cargos por evasión de impuestos.

La más reciente acusación, presentada el miércoles, señala a cuatro banqueros -retirados o en funciones- de un gran banco suizo internacional que alienta a los estadounidenses a utilizar tarjetas de crédito de cuentas en el extranjero y a trasladar su dinero a otros bancos, desde Israel a Hong Kong.

Maquinar estrategias de evasión. La acusación detalla reuniones de los banqueros con clientes no identificados con el fin de maquinar estrategias para evadir impuestos, inclusive manteniendo las transferencias de dinero por debajo de los US$10.000 para evitar su detección.

El banco no fue identificado en los documentos, pero dos fuentes con conocimiento del caso dijeron que se trata de Credit Suisse.

"El gobierno entiende que para limpiar a otro grupo de dueños de cuentas en el extranjero que no cumplen la ley de manera similar a lo que ocurrió con UBS, debe enfrentar a otros bancos siguiendo el patrón de UBS", dijo Edward Robbins, un ex asistente del fiscal de Estados Unidos para asuntos tributarios y ahora un abogado que defiende a ricos.

"Me parece que Credit Suisse es el siguiente en la línea", afirmó.

El portavoz de Credit Suisse, David Walker, dijo que el banco está cooperando con las autoridades y señaló que el banco "no es objeto de la investigación".

UBS y Credit Suisse son dos de los mayores bancos suizos, un país que valora el secreto bancario.

"Nosotros estamos cooperando con las autoridades en su investigación de estos individuos", dijo Walker.

La acusación dice que el banco, si bien no es el objeto del proceso, "mantuvo miles de cuentas no declaradas que contenían aproximadamente US$3.000 millones en activos totales bajo su manejo".

Involucrados. Marco Adami, Emanuel Agustoni, Michele Bergantino y Roger Schaerer son los banqueros identificados en la demanda.

Adami aparece como alto ejecutivo de Credit Suisse y ha estado en el banco desde 1988, según la red social LinkedIn, que también dice que disfruta del golf y el esquí.

Los banqueros están prófugos y son buscados por las autoridades de Estados Unidos.

Más temprano este miércoles, fiscales alemanes allanaron las oficinas de Credit Suisse como parte de una investigación tributaria en curso.