Londres. El petróleo llegó a subir al máximo en 26 meses este lunes antes de retroceder ligeramente ya que la incertidumbre sobre la demanda de combustible en China tras una inesperada alza de tasas de interés contrarrestaba el impacto alcista del frío en el noreste de Estados Unidos.

El crudo estadounidense para febrero caía 24 centavos a US$91,26 por barril a las 1053 GMT, tras marcar un máximo intradiario de US$91,88, récord desde octubre del 2008. El petróleo Brent ganaba 3 centavos a US$93,80.

Los precios del crudo han aumentado 35% desde el mínimo que registraron en mayo de este año, impulsados por la combinación de la debilidad del dólar y el tiempo frío en Europa y Estados Unidos, que alentó la demanda de combustible de calefacción y provocó una reducción de inventarios.

El incremento de los precios del petróleo y de otras materias primas ha generado temores de inflación en los países importadores de combustibles.

Mientras se esfuerza para impedir un recalentamiento de su economía, China elevó el sábado las tasas de interés por segunda ocasión en apenas algo más de dos meses. Los mercados ya esperaban un incremento de las tasas, pero el momento en que se dio resultó sorpresivo.

La última vez que China había subido las tasas, a mediados de octubre, el petróleo bajó el 4 por ciento, aunque el mercado pronto se recuperó.

Los analistas dijeron que esta vez, el impacto inmediato era difícil de establecer debido a que el volumen de negocios era muy reducido por los festivos de fin de año, aunque en general, sostuvieron que una economía china más lenta implicaba un consumo de petróleo más limitado.

"Lo que sí muestra esto, es que China habla en serio cuando dice que el 2011 será el año de la política fiscal prudente", dijo Olivier Jakob de Petromatrix. "Ahora se esperarán más alzas de tasas de interés chinas para el 2011".

Pero a largo plazo, y particularmente en otras materias primas con fundamentos más fuertes que el petróleo, los analistas anticipaban que el repunte de los activos del sector aún tenía camino por recorrer.

"Esto ciertamente no augura el final del auge de las materias primas o de la historia de la fortaleza de China. Es una medida inteligente que puede haber tomado al mercado con la guardia baja", dijo Mark Pervan, analista de materias primas de ANZ.