Londres. El petróleo rondaba los US$112 por barril este jueves, luego de que los líderes europeos alcanzaron un acuerdo con los tenedores privados de la deuda griega y de que datos en Estados Unidos calmaron los temores de que la debilidad económica reduzca la demanda energética.

Los responsables de la zona euro cerraron un acuerdo con los bancos privados y las aseguradoras este jueves, para que acepten una pérdida de 50% sobre sus bonos del gobierno de Grecia, bajo un plan para disminuir la carga de la deuda de ese país y tratar de contener la crisis de la zona euro.

A las 1351 GMT, el crudo Brent subía US$3,06, a US$111,97 por barril, después de tocar un máximo de US$112,39 más temprano.

El petróleo estadounidense ganaba US$2,60, a US$92,80, por debajo de un máximo intradía de US$93,73.

"En el mercado hay un tono a favor del riesgo, a pesar del reporte de inventarios más bien bajista de ayer", dijo Carsten Fritsch, analista de Commerzbank.

El crudo retrocedió el miércoles, con el contrato en Estados Unidos perdiendo un 3% ante el alza de las existencias en el país norteamericano y la cautela por la habilidad de Europa de acordar un plan para abordar la crisis de deuda de la región.

En tanto, las acciones europeas ampliaban sus ganancias este jueves, mientras que el euro subía, ya que se calmaron las preocupaciones sobre un incumplimiento de pagos en la región en el corto plazo.

"La situación macroeconómica y los mercados financieros están liderando y los futuros petroleros están reaccionando pese a que los inventarios de crudo en Estados Unidos aumentaron sustancialmente", dijo Victor Shum de Purvin & Gertz.

Las existencias de crudo estadounidenses subieron 4,74 millones de barriles, por encima de las previsiones de analistas, dijo el miércoles la gubernamental Administración de Información de Energía (EIA).

Pero otras cifras económicas en Estados Unidos ofrecieron una perspectiva más positiva en la mayor economía del mundo y primer consumidor de energía.

La economía estadounidense creció a su ritmo más rápido en un año en el tercer trimestre, de la mano de una aceleración del gasto de los consumidores y las empresas, en un impulso que podría extenderse a los tres últimos meses del 2011.