Nueva York.- Los precios del petróleo se desplomaron casi 4% el lunes, ya que la rápida propagación del coronavirus fuera de China agudizó las preocupaciones de los inversionistas sobre un impacto en la demanda mundial del combustible.

* Las acciones globales también extendieron sus pérdidas ante los mismos temores, en medio del fuerte aumento de casos del virus en Italia, Irán y Corea del Sur.

* Los futuros del crudo Brent bajaron US$2,20, o un 3,8%, para cerrar en US$56,30 el barril. En tanto, los precios del referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cayeron US$1,95, o un 3,7%, a US$51,43 por barril.

* "Los reportes de que los contagios de coronavirus se están incrementando están generando aún más temores a un hundimiento de la demanda", dijo Phil Flynn, analista de Price Futures Group en Chicago. "Hemos visto una fuerte caída del mercado bursátil, los operadores de crudo vendían primero y después recién hacían preguntas".

* El coronavirus ha infectado a casi 77.000 personas y causado la muerte de más de 2.500 en China, en su mayoría en la provincia de Hubei.

* La cuarta mayor ciudad de Corea del Sur, Daegu, estaba bajo un aislamiento cada vez más estricto mientras los contagios surgían velozmente. Y el mayor brote de Europa se ha producido en Italia, que registró su séptima muerte por el virus respiratorio y 220 casos.

* Kuwait, Bahréin, Omán e Irak reportaron el lunes sus primeros casos de la enfermedad, todas involucrando a personas que estuvieron en Irán, donde se han producido 12 muertes y se registran 61 infecciones.

* La estatal petrolera Saudi Aramco espera que el impacto del coronavirus en la demanda global de petróleo sea de corto alcance y que el consumo se recupere en la segunda mitad del año, según dijo a Reuters su presidente ejecutivo, Amin Nasser.

* El lunes, funcionarios de salud de China dijeron que cuatro provincias del país habían reducido la medidas de emergencia para responder al brote.

* Goldman Sachs, en tanto, aseguró que los precios de las materias primas podrían caer con fuerza antes de cualquier rebote debido al respaldo de los esfuerzos de estímulos chinos.