Nueva York. El petróleo subió el jueves después de que un sondeo mostró que la OPEP sigue comprometida con sus recortes de suministros, pese a que la producción en Estados Unidos superó los 10 millones de barriles por día por primera vez desde 1970.

* Los futuros del crudo Brent para entrega en abril ganaron 76 centavos, o un 1,1%, a US$69,65 por barril, mientras que el petróleo estadounidense para entrega en marzo sumó US$1,07, o un 1,7%, a US$65,80 por barril.

* El Brent subió un 3,3% en enero, su inicio de año más sólido en cinco años, mientras que el WTI avanzó un 7,1%, su mejor arranque en 12 años.

* El cumplimiento de los productores que participan en el acuerdo liderado por la OPEP para reducir el suministro subió a 138% desde 137% en diciembre, lo que sugiere que el compromiso se mantiene firme, pese a que los precios del petróleo tocaron su nivel más alto desde 2014.

* En tanto, la producción petrolera de los miembros de la OPEP aumentó en enero desde un mínimo de ocho meses porque un mayor bombeo en Nigeria y Arabia Saudita compensó una nueva caída en Venezuela y un fuerte cumplimiento de un pacto para reducir la oferta, según un sondeo de Reuters.

* "El cumplimiento de la OPEP en enero fue elevado, pero hay dudas debido a la participación de Venezuela", dijo John Kilduff, socio del fondo Again Capital LLC en Nueva York.

* La producción de petróleo estadounidense superó los 10 millones de bpd en noviembre por primera vez desde 1970 y se acercó al máximo histórico en el país, dijo el miércoles la gubernamental Administración de Información de Energía (EIA).

* La EIA también reportó el mayor incremento en los inventarios de petróleo desde marzo del año pasado, un aumento de 6,8 millones de barriles.

* Goldman Sachs elevó su pronóstico a tres meses para el precio del Brent a US$75, desde US$62, y su estimación a seis meses a US$82,50 desde US$75 por barril, lo que respaldó al crudo.

* Pero un sondeo de Reuters publicado el miércoles mostró que es improbable que los precios del petróleo suban mucho más sobre los US$70 por barril en 2018, ante los esfuerzos dispares de la OPEP y la industria de esquisto de Estados Unidos.