Nueva York. Los precios del petróleo subieron este viernes, anotando su tercera alza semanal seguida, debido a que inversores apostaron que un reporte de empleos estadounidense más débil de lo esperado alentaría la posibilidad de más medidas de alivio monetario.

El complejo petrolero recibió mayor soporte de una huelga en el mayor puerto de crudo en Francia, que entró en su día 12 y amenazaba con recortar la producción de productos petroleros en Europa.

Los empleadores estadounidenses eliminaron 95.000 puestos en septiembre, informó el Departamento del Trabajo, mientras que los empleos en el sector privado crecieron en 64.000, por debajo de un pronóstico de consenso, después de un incremento de 93.000 puestos laborales en agosto.

El crudo estadounidense para noviembre escaló 99 centavos, para cerrar a US$82,66 por barril, en operaciones entre US$80,30 y US$83,13.

Para la semana, los precios del barril subieron US$1,08, o 1,32%.

Los futuros del crudo Brent subieron 60 centavos, o un 0,72%, a US$84,03 por barril.

El dólar estadounidense cayó a un mínimo de 15 años contra el yen japonés después de que el informe de empleo alimentó las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos efectuará una mayor compra de títulos.

La moneda estadounidense también cayó fuertemente frente al euro por los datos de nóminas, pero luego recuperó algunas de sus pérdidas.

La debilidad del dólar esta semana apuntaló los precios del petróleo que alcanzaron US$84,43 por barril este jueves, un máximo de cinco meses, antes de que la moneda estadounidense rebotara.

Un dólar débil dispara al petróleo y abarata el costo de las materias primas en dólares para los tenedores de otras divisas.

Esta semana, la Administración de Información de Energía (EIA) de Estados Unidos dijo que las existencias domésticas de crudo registraron una subida mayor de lo previsto la semana pasada, aunque los inventarios de combustibles refinados cayeron.