Madrid. Contrariamente a su archirrival Santander, que sorprendió la víspera al mercado con unos resultados peores que los previstos, BBVA presentó el jueves unas cifras sólidas, respaldadas por el tirón de los mercados emergentes que neutralizaban en parte el estancamiento del negocio en España.

El segundo banco español dijo el jueves que cerró el primer semestre del año con un beneficio atribuible de 2.339 millones de euros, un 7,5% menos que en la primera mitad de 2010, pero el resultado se situó por encima de las previsiones de los analistas, que esperaban de media un beneficio neto de 2.226 millones de euros.

"La diferencia viene explicada fundamentalmente por la menor fiscalidad y menores minoritarios de lo que esperábamos", dijo el broker Banesto para destacar que la tasa fiscal de la entidad se quedó en el 12,7% frente al nivel habitual de 22-25% ante un cambio en el calendario del pago de dividendos de su participada Telefónica.

El margen de intereses cayó un 7,9% a 6.389 millones de euros, frente a previsiones que apuntaban a 6.413 millones, mientras que el margen bruto bajó un 4,2% a 10.425 millones de euros.

Pese a este descenso, el broker Banesto detectó una mejora gradual de los resultados en España, lo que apuntaría, según este broker, a un cambio de tendencia en los márgenes.

Como su principal competidor español, BBVA ha realizado en los últimos años una agresiva política expansiva, con posiciones en México, Estados Unidos y China, además de la reciente participación en la rentable entidad turca Garanti Bank.

"Destacar la evolución de España que presenta un margen de intermediación que prácticamente repite frente al trimestre anterior mostrando la cercanía al punto de inflexión tras siete trimestres consecutivos de caída", dijo el broker.

"La caída de márgenes se ha estabilizado en este trimestre", reconoció el consejero delegado, Ángel Cano, en una conferencia con analistas.

Panorama en distintos mercados. BBVA destacó la fortaleza de su negocio en los mercados emergentes (México, América del Sur, Asia y Turquía), que ya aportan el 53% de los ingresos, con grandes márgenes en Turquía y China.

El crecimiento en dichos mercados compensa en gran parte la menor aportación de mercados desarrollados en los que el banco se ha centrado en fortalecer sus franquicias", dijo el banco.

Como su principal competidor español, BBVA ha realizado en los últimos años una agresiva política expansiva, con posiciones en México, Estados Unidos y China, además de la reciente participación en la rentable entidad turca Garanti Bank. El negocio en "Eurasia" represento ya al cierre del semestre el 8% del margen bruto total. México supuso un 27%, España un 33% y Estados Unidos un 11%.

La entidad más solvente de España en las recientes pruebas de estrés test en Europa cerró el semestre con un core capital del 9,0% desde el 8,9% registrado a marzo tras la ampliación de capital y la compra del 24,9% del banco turco Garanti.

El banco dijo que el crédito a la clientela subió a junio un 1,9% a 355.526 millones de euros, gracias al crecimiento en los mercados emergentes.

En contra de la tendencia general del sector, el banco cerró el primer semestre con una morosidad a nivel de grupo del 4% frente al 4,1% registrado al finalizar el primer trimestre y contra una media de la banca española del 6,5% a mayo, según datos publicados recientemente por el Banco de España en el que fue el registro más alto de la tasa de impagos en 16 años.

En el mercado español, la tasa de mora del banco bajó al 4,7% desde el 4,8% a marzo.

El saldo de riesgos dudosos creció un 1,6% intertrimestral a 15.790 millones de euros, pero el pase a fallidos bajó a 940 millones (1.140 millones en el trimestre anterior).

En su presentación a analistas, el banco dijo que tiene las necesidades de financiación cubiertas para el año en curso, sin dependencia ninguna del BCE, aunque destacó que cuenta con un colchón de reservas en forma de colateral de hasta 60.000 millones de euros.