El ministro de Minas y Energía de Brasil, Marcio Zimmermann dijo este martes que no ve impedimentos ambientales que afecten las obras de la planta hidroeléctrica brasileña Belo Monte, que será construida en el estado de Pará.

Zimmermann dijo que Belo Monte, según consignó Folha, tiene menos complicaciones ambientales que las plantas Santo Antônio y Jirau, ubicadas en Randônia.

Aún así, hay quienes organizaciones ambientalistas que han criticado el proyecto ya que implicaría la inundación de 500 kilómetros cuadrados de terrenos agrícolas y bosques. 

Belo Monte se espera que tenga una capacidad de 11.000 MW, lo que la consolidaría como la segunda mayor hidroeléctrica brasileña, después de Itaupú (14.000 MW) y tercera en el mundo, luego de la china Tres Gargantas.