Santiago. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció la aprobación de US$50 millones para la Facilidad de Financiamiento de la Eficiencia Energética, con objeto de financiar las inversiones de empresas de América Latina y el Caribe en proyectos de uso eficiente de la energía y de autoabastecimiento de energía renovable.

La Facilidad del BID contará con el respaldo de siete millones de euros (US$ 8,6 millones) del Fondo Nórdico de Desarrollo (NDF, por su sigla en inglés) a fin de mitigar el riesgo del mecanismo mediante la provisión de garantías de crédito parciales para los sub préstamos financiados por el BID, que serán de US$500.000 a US$5 millones.

Un aporte adicional de un millón de euros (US$1,3 millón) del NDF brindará asistencia técnica no reembolsable para la definición de proyectos y estudios de factibilidad e ingeniería.

La Facilidad atenderá a las necesidades de financiamiento, al presente insuficientemente cubiertas, del ámbito de la eficiencia energética y la generación de energía renovable en pequeña escala, en el que los prestatarios suelen encontrarse ante altas primas por riesgo, rigurosas exigencias de garantías y plazos inadecuados.

La Facilidad se concentrará en proyectos con potencial de alta rentabilidad financiera, incluyendo las tecnologías cada vez más económicas como las de redes inteligentes, iluminación avanzada y energía solar o de biomasa.

"Se trata de un mercado nuevo en el que los préstamos pequeños pueden brindar rendimientos significativos", dijo Kelle Bevine, jefa de la Unidad de Gestión Estratégica del Departamento de Financiamiento Estructurado y Corporativo del Banco.

"En medio de una demanda creciente de energía en la región, podemos ayudar a la reducción del consumo invirtiendo en tecnologías con bajo nivel de emisiones de carbono que sean más viables desde el punto de vista financiero", afirmó.

La nueva Facilidad tiene por objeto la inversión de hasta US$100 millones en proyectos favorables para el medio ambiente y continúa la colaboración del Banco con el NDF, que durante el año pasado financió asistencia técnica para una variedad de auditorías de energía y proyectos de energía en pequeña escala de compañías de América Central.

Los recursos del NDF podrán complementarse con el financiamiento de otros fondos administrados por el BID que también tienden a incentivar las inversiones favorables para el clima, incluyendo el fondo de la Iniciativa de Energía Sostenible y Cambio Climático (SECCI, por su sigla en inglés) y el Fondo Climático Canadiense para el sector privado de las Américas.