El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo en apoyo a reformas de política, de US$106 millones, para respaldar reformas del sector del transporte de Bolivia concebidas con objeto de mejorar la calidad de los servicios de transporte y la integración del país, nacional e internacional.

Esta operación se realiza bajo la modalidad de Préstamo Programático en Apoyo de Reformas de Política (PBP), que consistente en instrumentos de rápido desembolso que brindan respaldo presupuestario a pases que emprenden programas y reformas prioritarios.

Bolivia tiene una necesidad apremiante de desarrollar su infraestructura de transporte, que ha entorpecido los negocios dentro de sus fronteras y el comercio con otros países, según el BID.

El gobierno boliviano puso en marcha reformas tendientes a poner en práctica su nueva Ley General de Transporte (Ley 165), cuyo objeto es la modernización de carreteras, aeropuertos y vías férreas.

El gobierno también procura el desarrollo de políticas de planificación, el establecimiento de mecanismos de coordinación, el incremento de la calidad de los servicios de transporte y el mejoramiento de la seguridad vial y la reglamentación vehicular.

La operación consiste en un préstamo de US$84,8 millones, a treinta años de plazo, con recursos del capital ordinario del BID, un período de gracia de seis años e interés fijo, más un préstamo de US$21,2 millones, a cuarenta años de plazo, con recursos del Fondo para Operaciones Especiales del BID, un período de gracia de cuarenta años y un interés de 0,25% anual.