Minsk. Bielorrusia dijo el martes que frenará el tránsito del gas ruso a Europa después de que Moscú aumentó los recortes de gas a Bielorrusia en una disputa por deudas, mientras que el presidente Alexander Lukashenko dijo que ambas naciones enfrentaban una posible "guerra del gas".

Rusia duplicó el martes los recortes en el suministro de gas a Bielorrusia, al 30% del volumen normal, para forzar a que Minsk pague una deuda por las entregas, estimada en US$192 millones.

Por su parte, Bielorrusia dice que Gazprom le debe US$260 millones por el tránsito del gas, aunque Gazprom dice que Minsk efectivamente bloqueó los pagos.

"Quiero informarle sobre el conflicto, que se está convirtiendo en una guerra del gas", dijo Lukashenko en un encuentro con el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

"Ordené al gobierno que corte el tránsito a través de Bielorrusia hasta que (el monopolio ruso exportador de gas) Gazprom pague por el tránsito", agregó.

Lukashenko dijo a Lavrov: "no le debemos nada a Gazprom, ellos nos deben a nosotros (...) US$260 millones por el tránsito".

Las relaciones entre ambos Estados se tensaron desde que no lograron ponerse de acuerdo sobre unas normas aduaneras unificadas y desde que Bielorrusia dio asilo al derrocado presidente kirguiso Kurmanbek Bakiyev, pese al respaldo de Moscú a la nueva conducción kirguisa.

La Unión Europea dijo que Moscú le había advertido sobre potenciales perturbaciones en las entregas, que fluyen principalmente a Polonia y Alemania, pero los analistas decían que anticipaban sólo un daño mínimo derivado de cualquier recorte, debido a la baja demanda europea de gas.

Rusia, principal exportador de energía del mundo, abastece el 25% de las necesidades de gas de Europa. Cuatro quintos de ese volumen fluyen a través de Ucrania, y sólo el 20% a través de Bielorrusia.