Sídney. El fondo estadounidense de inversiones Blackstone Group busca profundizar su exposición en el mercado inmobiliario comercial australiano con una oferta por 3.080 millones de dólares australianos (US$2.300 millones) por Investa Office Fund (IOF), una empresa enfocada en Sídney.

Los ejecutivos de IOF dijeron en un comunicado este lunes que recomendarían unánimemente la oferta no solicitada y no vinculante, que se conoce dos años después de que sus accionistas rechazaron una propuesta de 2.500 millones de dólares australianos (US$1.886 millones) de la firma DEXUS.

La jugada de Blackstone es una apuesta por el futuro de la propiedades comerciales en toda la costa este de Australia, donde los analistas esperan una fuerte demanda incluso si las tasas de interés, que actualmente están en mínimos históricos, suben.

Las acciones de IOF subieron más del 10% después del anuncio y cerraron en 5,11 dólares australianos (US$3,85), sunivel más alto en casi una década.

Hace menos de dos semanas, Blackstone alcanzó un acuerdo para comprar una cartera de proyectos de oficinas en Auckland por 635 millones de dólares neozelandeses (US$439,4 millones) que era copropiedad de Goodman Property Trust y del inversor singapurense GIC.

La construcción de nuevas oficinas en Sídney se ha desacelerado en los últimos años, ya que las constructoras comenzaron a privilegiar la venta de edificios de departamentos de gran altura en medio de unos precios récord de las viviendas.