Ciudad de Panamá. En Panamá existen dentro del parque vehicular una serie de automóviles híbridos que tenían la opción ser utilizados con gasolina o con electricidad, pero ya empiezan a circular los primeros vehículos totalmente eléctrico.

Estos autos tienen una emisión cero de CO2 y los convierten en completamente amigables con el medio ambiente. Se trata del BMW i3, el mismo además es producido en fábricas que incluye buenas prácticas de sostenibilidad y una buena parte de sus piezas son hechas con productos reciclables. 

El auto está fabricado en fibra de carbono y tiene la carrocería en aluminio, lo cual lo convierte en un automóvil muy ligero con un peso de 1.245 kilogramos. Además está equipado con un cable de carga que permite conectarlo con una toma de corriente doméstica: se puede recargar con una corriente de carga de 2,8 kW en menos de diez horas. O una carga rápida orientada al futuro con 50 kW de corriente continua (CC). Si el BMW i3 (94 Ah) se conecta con una estación de carga rápida CC con 50 kW, los elementos de la batería alcanzarán de nuevo hasta un mínimo del 80% de su carga en menos de 40 minutos.

Sin embargo, uno de los principales desafíos para el mercado de estos autos, es el tema de las estaciones de recarga, a pesar de que el automóvil tiene capacidad en para dar una distancia de 250 a 300 kilómetros (en promedio en Panamá se recorren 32 kilómetros diarios) y tiene cargador de casa a parte un cargador móvil que va en el auto, pero es un tema de una especie de barrera mental de tener seguridad de poder recargarlo en caso que me quede sin energía según indicó a ANPanamá, Gustavo De Luca gerente general de Bavarian Motors empresa distribuidora de BMW y de este automóvil.

Por su parte, el alcalde de la capital panameña José Isabel Blandon dijo que ya se ha reunido con algunos miembros de la empresa privada para abordar el tema de los despachadores de recargas y aunque no existe un proyecto aun especifico, sí espera reunirse pronto con las empresas distribuidoras de vehículos, así como con las generadoras de energía para ver cuáles han sido las buenas prácticas de otras partes del mundo que pudieran adoptarse en Panamá.

Blandon señaló que en primera instancia la inversión debería venir del sector privado lo que el Municipio podría aportar es ver los espacios públicos donde se podrían instalar los equipos de recarga. Mientras ya existen al menos cuatro estaciones para recargar los autos en la ciudad. Hasta ahora lo que ha sucedido en países más desarrollados en este tipo de tecnología es que poco a poco que llegan los autos se observan más estaciones y es que el mercado automotriz parece estar dando señales que se está moviendo a este tipo de tecnologías.

“La industria automotriz se está caminando hacia una movilidad mucho más limpia a automóviles que tengan menos emisiones, más amigables con el ambiente y tuvimos la oportunidad de tener a BMW comprometido con ese proyecto y venimos preparando desde hace un tiempo atrás para empezar a traer este proyecto” explicó De Luca sobre las razones de la empresa para traer este automóvil.
En cuanto a precios, porque por lo general este tipo de tecnología es costosa, el modelo que se distribuye en Panamá tiene un costo aproximado de US$55.000. El costo fue impactado positivamente porque existe una ley de incentivos en el país que los exonera de ciertos impuestos a la hora de la importación.

Este punto es vital para que este tipo de autos entren con mayor fuerza a los países. En este momento este auto de BMW solo está en cuatro países de América Latina: Colombia, Chile, Costa Rica y Panamá. “Son los mercados donde vemos más potencial, por tamaño y el factor Gobierno, este último es porque se necesita que de verdad apoye la traída de esas tecnologías, esto se vuelve muy importante” dijo Hernando Carvajal, director de ventas para Latinoamérica y el Caribe de BMW.

Agregó que es un trabajo que debe ir de la mano del sector gubernamental así como las empresas de distribución y fabricación de vehículos y las del mercado eléctrico.