Sao Paulo. El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil ofreció este lunes prestar hasta 19.980 millones de reales (US$ 11.800 millones) para construir un tren rápido que conecte las dos mayores ciudades del país.

El préstamo de 30 años pagará un interés del 6%, más otro punto porcentual en tarifas vinculadas al riesgo de crédito, dijo el banco Bndes.

Los beneficiados sólo comenzarán a pagar el préstamos seis meses después de la fecha en que comience a operar el servicio de trenes entre Sao Paulo y Río de Janeiro, en el 2016.

El financiamiento del banco estatal es equivalente al 60% del costo estimado de 33.000 millones de reales (US$ 19.600 millones) del proyecto.

El consorcio que construirá el tren será escogido en una licitación programada para el 16 de diciembre.

Al aumentar las garantías del crédito y el dinero disponible para los concesionarios, el gobierno está buscando rebajar los riesgos subyacentes y acelerar la ejecución y completar el proyecto, que espera que esté listo para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Algunos economistas han dicho que el gobierno está forzando al Bndes a tomar demasiados riesgos para acelerar el crecimiento en la mayor economía de Latinoamérica.

El paquete es el más reciente de una serie de esfuerzos por parte del banco estatal para entregar financiamiento para más de un billón de dólares en obras públicas que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva desea que asuma el próximo Gobierno.

Lula acaba su segundo mandato de cuatro años a fines de diciembre.

Estos proyectos, incluyendo el tren "bala", son claves para evitar embotellamientos que podrían desacelerar el crecimiento económico de Brasil en los próximos años al añadir costos a los exportadores y desalentar las inversiones.

El tren "bala", que recorrerá el camino entre Sao Paulo y Río de Janeiro a 280 kilómetros por hora, es la imagen de un Brasil moderno y floreciente que quiere proyectar Lula y su sucesora, la presidenta electa Dilma Rousseff.

El Bndes dijo que el tren transportará a 32 millones de pasajeros al año y generará ingresos de hasta 2.000 millones de reales (US$ 1.190 millones) anualmente.

Los usuarios pagarán hasta 199 reales (US$ 117) por un pasaje de ida.

Actualmente, el costo de un vuelo de ida entre ambas ciudades podría ascender hasta tres veces el costo esperado del boleto del tren bala.

(Fotografía: Mario Magallanes, www.sxc.hu)