Una auditoría de los últimos 15 años de operaciones de la Comibol determinará hasta dónde llegó el tráfico de influencias en esa entidad estatal y si presidentes y ex autoridades de la corporación se beneficiaron ellos mismos o a sus familiares con áreas mineras.

“Ha habido mucho tráfico de influencias, tenemos múltiples denuncias de que ex directores de la Comibol (Corporación Minera de Bolivia) beneficiaron con áreas de trabajo a sus familiares, a sus sectores o a ellos mismos (…). Existen denuncias de que algunos técnicos o cargos intermedios o mayores de la corporación se habrían beneficiado o serían accionistas de una u otra empresa” minera, reveló el ministro de Minería, César Navarro, según la agencia ANF.

La autoridad adelantó que en dos meses se instalará en su ministerio un sistema electrónico que identificará a las personas que tienen áreas de trabajo, el tipo de actividad que están realizando, las nuevas solicitudes que se están presentando y la identidad de los solicitantes. “Tenemos que anular (el tráfico de influencias) de manera estructural y efectiva, porque si no hacemos eso, la minería, más que generador de riqueza, está generando la constitución de subestructuras de poder económico para beneficio de algunos grupos”, dijo Navarro.

La auditoría que atraviesa la Comibol comenzó el 8 de abril, cuando la Fiscalía procedió al precintado de dos de sus oficinas tras la “denuncia general” presentada por el nuevo Ministro de Minería por “presuntos contratos lesivos al Estado” suscritos entre cooperativistas y empresas privadas.