La Paz. El incremento en los precios de los combustibles debe ser gradual y aplicarse de forma inmediata.

Así lo afirmaron expertos en hidrocarburos, para quienes el costo de la medida será una inflación constante, que tendrá que ser combatida por el gobierno de manera paralela.

“Por lo sucedido, vemos que la gente no está dispuesta a aceptar medidas de shock. Lo que ha pasado con el Decreto 0748 fue eso, una medida que fue rechazada y en la que el gobierno tuvo que retroceder. Con esa experiencia, la única posibilidad de subir los precios es gradualmente”, afirmó el analista Hugo del Granado.

Esa norma, promulgada el 26 de diciembre, elevó entre 73% y 99% los precios de los combustibles (gasolina, diésel y jet fuel).

Con ello se eliminaba la subvención estatal para su venta en el mercado interno. Cinco días después, en los que diversos sectores sociales protestaron contra la medida, el gobierno la anuló.

“Debe ser gradual. No puedes hacerlo de golpe (el incremento), debido a que, en seis años, no se hizo absolutamente nada. No por querer llegar a un valor equivalente de lo que debía ser, se va a dar una media que va a ser un golpe para la economía de la gente”, señaló el ex ministro de Hidrocarburos, Guillermo Torres.

Marcelo Zabalaga, economista y experto internacional en desarrollo, dijo que “suprimir las subvenciones (a los carburantes) de una sola vez, hubiera tenido la ventaja de reducir el impacto inflacionario”.

Así lo señaló en un artículo de opinión publicado ayer en este medio. “La alternativa sería disminuir las subvenciones gradualmente. Sin embargo, con esta política, se instalaría la inflación por muchos años”, menciona el escrito.

A decir de Torres, “la gradualidad tiene que estar acompañada de medidas económicas para que los ingresos de la gente suban, de tal manera que el impacto no sea grande”.

Cálculo. El ex superintendente de Hidrocarburos y experto en el rubro, Carlos Miranda, aseguró que “uno de los mejores métodos (para establecer el alza) es seguir al mercado, a través de convalidaciones pequeñas, haciendo ajustes de este tipo para acercarse al mercado”.

Debido a que el rezago entre los precios en Bolivia y los que rigen a nivel internacional es tan alto, del 83%, Miranda recomendó fijarse un horizonte de tiempo de unos dos años para aplicar el incremento gradual.

“No debe ser cada mes, sino los surtidores rebalsarán de gente cada mes. Tomamos ese tiempo y manejamos el mercado de forma matemática, es posible hacerlo sin ser discrecional, es cuestión de adoptar las fórmulas”, complementó.

Consultado sobre el tiempo preciso para hacerlo, respondió: “Este gobierno debe decidir de una vez el lapso de tiempo y las fórmulas”.

Del Granado coincidió en que “la gradualidad tendría que comenzar a aplicarse ya nomás, hasta que se alcancen los niveles de precios que puedan ser más cómodos”. La medida deberá adecuarse, además, a la tendencia creciente y “sostenible” en el precio del barril de crudo.

Este jueves, la jefe de bancada del MAS, Emiliana Aiza, confirmó que el gobierno inició la consulta con los movimientos sociales para que avalen la aplicación “gradual” de la subvención a los combustibles.

La diputada oficialista afirmó que la “nivelación” se iniciaría con una elevación en los precios del 10%.

Metodología. “No se trata de hablar de una subida del 10 ó 15%. Ése es un cálculo político de cuánto puede o no aceptar la gente. Lo importante es tener una metodología de cálculo”, dijo Del Granado.

Recordó que, en el pasado, el país aplicaba un ajuste automático de más y menos 5% en los precios, en función del mercado internacional.

La medida, acotó, no debe referirse únicamente a la variación del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD), como ocurrió en el Decreto 0748.

Según el experto, la metodología debe guardar relación con parámetros de variación de precios en los diferentes componentes de la cadena: refinación, transporte, almacenaje y venta en el surtidor.