La Paz. Bolivia elevará en un 50% su producción de estaño metálico a partir del 2012, con la puesta en operación de un nuevo horno en la fundición altiplánica de Vinto, dijo este lunes un importante funcionario del país, uno de los mayores productores mundiales del metal.

El director de desarrollo productivo del ministerio de Minería, Freddy Beltrán, confirmó que el nuevo horno y otros equipos de procedencia mayormente australiana se encuentran ya en Vinto, complejo metalúrgico revertido a dominio estatal hace cuatro años por el Gobierno izquierdista de Evo Morales.

La capacidad de la única fundición boliviana de estaño, de poco más de 12.000 toneladas métricas anuales, subirá a por lo menos 18.000 toneladas, "lo que supone un aumento de casi 50% y por consiguiente que coloquemos a Vinto como la sexta fundición de estaño más importante del mundo", dijo Beltrán a Reuters.

Inversión de US$25 millones. El funcionario dijo que la ampliación de Vinto demandará unos US$25 millones, incluyendo la provisión e instalación del horno y equipos complementarios, la mayoría con una tecnología australiana denominada Ausmelt.

El plan fue decidido por el gobierno de Morales poco después de recuperar el control de Vinto, una antigua fundición estatal privatizada hace una década y cuyo último propietario extranjero fue el grupo suizo Glencore , que compró en Bolivia minas y otros activos del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

Actualmente la empresa metalúrgica Vinto, ubicada en el departamento de Oruro a 240 kilómetros al sur de La Paz, ocupa el octavo lugar entre las fundiciones de estaño más importantes del mundo con una producción de 12.520 toneladas de estaño metálico en 2010.

"A nivel país, nos mantenemos entre los cinco mayores productores del mundo (de estaño metálico y mineral de estaño), lo que mantendremos con esta ampliación y renovación en Vinto", dijo Beltrán.

Agregó que en diciembre de este año finalizará también la modernización de una fundición de antimonio en el mismo complejo de Vinto.