El ejecutivo autorizó ayer, a través de un decreto supremo, la importación de 10.000 toneladas de cemento peruano para paliar la escasez del insumo en el mercado. El producto se venderá a precio local, es decir, a un boliviano el kilo.

“Vamos a importar el cemento que sea necesario, los montos y los volúmenes que se requieran en este período de corto plazo y en los siguientes meses para garantizar el abastecimiento de este insumo y la continuidad de las obras. Para comenzar, vamos a importar 10.000 toneladas, que esperamos entren al país este fin de semana”, informó la ministra de Planificación, Viviana Caro.

La compra, agregó, se hará a la empresa peruana Cementos Yura y el precio de venta “va a ser el mismo que se tiene en el país”, que es de un boliviano por kilo en la planta de distribución. Sin embargo, aclaró que las bolsas importadas contienen 42,5 kilos del producto, cuando las fabricadas en el país tienen 50 kilos.

La agencia gubernamental Insumos Bolivia venderá el cemento. “Vamos a monitorear cuidadosamente el funcionamiento (de la medida) en los mercados regionales”, dijo Caro.

Calidad. René Sánchez, gerente nacional de Planificación y Gestión Logística de Soboce —empresa que también importó el producto de Cementos Yura— señaló que “por las características físico-químicas que tiene, (el cemento peruano) es similar al cemento que se produce en el país”. Sin embargo, mencionó, “puede existir alguna diferencia en el fraguado (secado)”, por lo que se deben tomar algunas precauciones al momento de su aplicación. Los obreros de la construcción deben recordar que el saco contiene solamente 42,5 kilos a la hora de dosificar el producto para mezclarlo con arena y otros agregados, aconsejó.

“El cemento Yura seca lechoso. Si uno quiere tener una estructura de hormigón listo, el cemento Viacha tiene mejor calidad a mi modo de ver”, opinó el gerente de la Constructora GAUSS, Enrique García. Agregó que aunque su fraguado demora más tiempo que el insumo boliviano, “la diferencia no es algo que vaya a perjudicar la obra”.

Situación. Datos del Instituto Boliviano del Cemento y el Hormigón (IBCH) al mes de agosto dan cuenta que las ventas nacionales de cemento llegaron a 1.512.553 toneladas métricas, cifra que está ligeramente debajo del nivel de producción alcanzado, de 1.524.418 toneladas. Todas las empresas del rubro incrementaron su producción, pero también lo hicieron las ventas.

“En este momento hay restricciones del sector privado, que es el principal operador en el rubro, para responder a la demanda de las obras públicas y también la que tiene la construcción civil”, manifestó Caro.

Según Sánchez, el crecimiento de la demanda y la especulación “complicaron la normal distribución” y generaron “desabastecimiento temporal, lo que no implica que la industria no tenga la capacidad instalada suficiente para abastecer la demanda”.

Costos en Chuquisaca. Según el gerente comercial de Fancesa, Gustavo Rico, la introducción del cemento peruano al mercado de Chuquisaca afectaría al consumidor final del producto porque resultaría más costoso que el insumo vendido por la cementera nacional. 

El ejecutivo explicó a la red ATB que la bolsa de cemento de Fancesa tiene un costo de 44 bolivianos y contiene 50 kilos. Por el contrario, la bolsa importada contiene 42,5 kilos y se comercializará a 42 bolivianos . El alza podría replicarse en Santa Cruz, adonde también llega Fancesa, complementó Rico.

Producción de Soboce. Este mes, la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) prevé subir en 20% su producción de cemento. Para ello, emplea el cemento importado de Perú para fabricar hormigón y espera recibir este fin de semana la primera partida de clinker (materia prima) de Chile.

“En agosto hemos incrementado nuestra producción, nuestro despacho (de cemento) en 16%, con el objetivo de satisfacer la demanda creciente. Este mes esperemos crecer el 20% con relación a septiembre del año pasado”, aseguró el gerente nacional de Planificación y Gestión Logística de la cementera, René Sánchez.

Afirmó que la compañía proyecta que la demanda nacional llegará hasta fin de año a 2,5 millones de toneladas, un 15% más que la registrada el 2009, que fue de 2,2 millones de toneladas.

Con ese nivel de producción y con otras acciones como la de entregar el producto los siete días de la semana, “esperemos que en las próximas semanas se vaya regularizando la distribución”, afirmó.

Soboce anunció la anterior semana que importará 20.000 toneladas de cemento peruano para la fabricación de hormigón premezclado. 

Según Sánchez, más de 1.000 toneladas de esa compra llegaron al país la anterior semana y ya están siendo empleadas para producir el derivado. “El hecho de que podamos usarlo de esa forma libera la capacidad de producción para incrementar nuestra oferta al mercado”, complementó.

El ejecutivo señaló que los primeros embarques del clinker que la empresa comprará de Chile (30.000 toneladas en total) “los vamos a recibir este fin de semana”.